España- Su nombre, Noelia Castillo Ramos, tenía 25 años, sufría de paraplejia, depresión severa y había intentado suicidarse. Hoy, recibió la muerte asistida, pese a no tener una enfermedad terminal y tras una batalla legal de dos años contra su padre.

Tras la resolución judicial dijo, “lo he conseguido y a ver si ya por fin puedo descansar porque ya no puedo más. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza”.

Hoy jueves 26 de marzo a las 18 horas, la joven barcelonesa terminó su vida, vida marcada por una infancia complicada en una una familia desintegrada que la llevó a estar durante un tiempo bajo tutela del el Estado, varias agresiones y abusos, una violación colectiva y dos intentos de suicidio, quedando parapléjica tras uno de ellos, después de que se lanzara desde un quinto piso a consecuencia de una agresión sexual múltiple el 4 de octubre de 2022.

Su madre, aunque no estaba de acuerdo la apoyo en su decisión, “yo no estoy conforme con la eutanasia pero siempre voy a estar a su lado, hasta el ultimo momento, hasta donde ella me lo permita. Si ella ya no quiere vivir, yo ya no puedo más”.

Pero su hija, le pidió no estar presente en el momento final, “mi madre me dijo que ella igual que me ha visto nacer, me quiere ver cerrar los ojitos y le he dicho que ya me lo pensaría y la respuesta es no, no quiero que me vea cerrando los ojos”.

El padre de la joven, Gerónimo Castillo, asesorado por el grupo ultracatólico Abogados Cristianos, alegó siempre que Noelia sufría problemas de salud mental y que, por lo tanto, no estaba en condiciones de tomar una decisión plenamente libre.

Entre luz y oscuridad

Noelia vivió una infancia de luz al lado de su abuela, ella misma lo contó y aceptó en repetidas ocasiones, “era una época muy feliz de mi vida”.

Junto a su hermana Sheyla realizaba actividades simples y bellas como recolectar conchas, pintar piedras y trenzar pulseras, “nos poníamos a vender cositas hechas por nosotras”.

Pero la oscuridad llegó aun siendo niña, sus padres se separaron y perdieron la casa por problemas económicos, “se lo embargaron y nos tuvimos que ir a casa de mi padre”.

Comenzó a vivir la custodia compartida y ella misma recordaba que debía esperar a su padre hasta hasta las tres o cuatro de la madrugada en los bares mientras bebía, “no iban bien las cosas cuando íbamos allí”.

A los 13 años comenzó a lidiar con su mente, inició su primer tratamiento psiquiátrico, le diagnosticaron Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).

El abuso de una expareja y la agresión sexual múltiple, nunca denunciada ante las autoridades, terminaron por sumirla en la depresión, “baches, oscuridad y vacío. No tengo metas ni proyectos”.

Pero en el final no culpó ni guardó rencores contra su padre, “después de todo lo que ha hecho, ya no me siento mal”.

El caso de Noelia Castillo Ramos y su travesía legal de dos años que la llevó a convencer a los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, del Tribunal Supremo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de que su vida le pertenecía únicamente a ella, no debe de verse desde el simplismo, tampoco desde la moral, la religión y la ética, debe verse desde la empatía.

Breviario:

Eutanasia: Procedimiento médico deliberado, solicitado expresamente por un paciente con una enfermedad incurable o dolorosa, para terminar con su vida y evitar sufrimientos insoportables. Es considerada una ‘buena muerte’ o ayuda médica para morir, regulada en algunos países bajo estrictos requisitos.

Situación Legal: es legal en países como España, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Suiza, Austria, Canadá, Nueva Zelanda y la mayoría de los estados de Australia. En muchos otros países, como México, la eutanasia está prohibida, aunque existe la opción de la ‘voluntad anticipada’ para no prolongar la vida artificialmente.

Desde que la ley entrara en vigor en 2021 la legalidad de la muerte asistida y el suicidio asistido en España, 1.300 personas han podido ejercer su derecho a la eutanasia y morir acompañadas de sus familias.

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