Chihuahua se rinde ante el enorme talento y franqueza de Horacio Franco

 

Quiero un México donde la cultura y las artes tengan el lugar real que deben tener, y que se les invierta el porcentaje del PIB que tienen y recomiendan las naciones más avanzadas, y se les reconozca dentro de la productividad como un agente medular para el desarrollo económico y social
Horacio Franco

Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- El innegable talento del flautista Horacio Franco inundó el Teatro de los Héroes dentro de la programación del programa Red de Teatros y dentro de la gira de celebración de sus primeros 40 años de carrera artística.
Si, ya son 40 años de tener, gozar, disfrutar y vivir el arte de Horacio Franco, ya que el 12 de abril de 1978, tenía 14 años, inició su carrera musical con la Orquesta de Cámara del Conservatorio Nacional de Música, dirigida por el músico italiano Icilio Bredo en el Palacio de Bellas Artes, interpretando el Concierto para flauta de pico en la menor de Antonio Vivaldi.
Y fueron precisamente las piezas del compositor veneciano Antonio Vivaldi las elegidas para celebrar por todo México y el mundo la fecha tan especial para él y para el mundo de la música.
Nadie puede negar el virtuosismo y talento de Franco y para ello bastó escuchar su ejecución en la pieza Horacio Franco acompañado de Capella Barroca interpreta la pieza “La noche” (Concerto en Sol Menor, OP no. 2 RV 439 La Noche / Vivaldi / 1728).
Al terminar Horacio se hincha, sabe que lo hizo excelso, sabe que ha conquistado a todos los presentes.
“Viva Chihuahua, gracias, gracias de verdad por ser un público tan sensible, su ciudad está precioso, hace mucho que no venía, como 6 o 7 años; vivimos en un país maravilloso, pero ustedes tienen un estado que es verdaderamente único, por sus bellezas naturalezas y es uno de los estados más entrañables me es”.
El aplauso se oyó lejos, fue estruendoso. Cálido.
La noche de Franco incluyó el no menos extraordinario acompañamiento del ensamble Capella Barroca con Francisco Méndez, Omar Felgueres, Eduardo espinosa y Augusto Alarcón en los violines; Román Castillo en la viola; Owen Aguilar en el cello; Rogelio Franco Vivanco en el contrabajo y Daniel Ortega en el bajo continuo.
Otro lujo de la noche.
Horacio Franco es grande, es un artista completo, entero y un activista por los derechos humanos y sí, es el mismo que decidió usar su cuerpo para acabar con el clasismo existente en los círculos de la música clásica y que impide el avance de muchas figuras talentosas.
Sobre su celebración, dice, “Celebrar estos 40 años, con estos conciertos de Antonio Vivaldi parecerían fáciles, pero sí son muy difíciles, me he esmerado mucho, implica mucho trabajo, la música clásica requiere un entrenamiento mayor, se tiene que ser como un atleta de alto rendimiento”.
Sí tiene cuerpo de atleta y sí tiene entrenamiento entrenamiento musical mayor.
Qué perdió en ese entrenamiento, “Nada, sí es sacrificada, pero nada de lo que hagas, nada de lo que te guste debe ser un sacrificio”.
Horacio Daniel Franco es músico, profesor y director de orquesta, va desde los grandes escenarios del mundo a escuelas y plazas públicas del mundo también.
Sencillo, platicador, virtuoso. Punto, hasta aquí.