Natalia Toledo: el lenguaje que hablamos desciende de las nubes

esucesos / especial

Chihuahua, Chih.- La poeta y escritora en zapoteco y español Natalia Toledo Paz llegó a Chihuahua para clausurar el ciclo de conferencias con motivo del Año Internacional de las Lenguas Indígenas.
La ganadora del premio Nezahualcóyotl de Literatura 2004 por el poemario “Guie´ Yaasé’” (Olivo negro) y actual subsecretaria de Diversidad Cultural del gobierno federal ofreció su plática/recitad de poesía “El lenguaje de las nubes” en la que hace llamado a preservar las lenguas indígenas, “actualmente somos el resultado de un sincretismo, la pureza no existe, y las lenguas son un cuerpo vivo que está en constante movimiento, el contacto entre cultura siempre contamina las lenguas para bien y para mal”.
Toledo Paz agregó que “el ser indígena no es sólo una expresión abstracta del pasado, ni tampoco el sonido ni una forma de hablar, también es una cosmovisión”.
Natalia Toledo, nacida en Juchitán, Oaxaca, es hija del recién fallecido artista Francisco Toledo a quien le dedicó parte de la charla
Sobre su charla dijo que, “según nuestra cosmovisión, el lenguaje que hablamos desciende de las nubes”.
Explicando que para lograr comprender de manera toda lengua indígena es necesario considerarla como “el vehículo a través del cual habla la voz de la memoria en cada comunidad, el conjunto de conocimientos es historias que sostienen a la comunidad de determinado pueblo o región”.
El zapoteco es considerado una macrolengua al integrar diferentes lenguas zapotecas con 62 variantes lingüísticas que se habla hablan principalmente en los estados de Oaxaca y Veracruz.
Al presentar a la invitada, la titular de la secretaria de Cultura de Chihuahua, María Concepción Landa García Téllez, dijo, “es un personaje central en la conservación, difusión, preservación y redescubrimiento de las lenguas indígenas”.
Sobre el tema central del ciclo de conferencias en general y sobre la charla de Toledo en particular Landa García aseveró que, “cada cultura procesa e interpreta al mundo de una forma diferente y única, por lo cual cuando muere una lengua, mueren con ella esa visión y esa manera particular y única de entender el mundo, por ello es tan importante preservar y alentar el desarrollo de la literatura indígena”.

Traduce “El Principito” al totonaco como forma de favorecer el desarrollo de la lengua materna

eSucesos / especial

Huauchinango, Pue.- El pasado 1 de marzo, en la cabecera municipal de San Salvador Huehuetla, ubicada en la Sierra Norte de Puebla, se llevó a cabo la presentación del libro «Xa’púxku’ a’ktsú qa’wa’sa» (El Principito en totonaco), traducción que el maestro Pedro Pérez Luna hizo de la obra del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry.
El maestro Pedro Pérez Luna trabajo un año para terminar la traducción al totonaco, idioma que alguna vez sirvió al gobierno estadunidense como código de guerra, al grado de que su gramática estuvo “clasificada” por varios años.
El libro fue presentado en el marco del Año Internacional de las Lenguas Indígenas 2019; tuvo un trabajo de traducción con un proceso largo, según indicó el maestro, pues entre las dificultades que se presentaron para la realización del trabajo, se encontró con la complejidad de transportar algunos términos del español al totonaco, entre ellos los conceptos “desierto de Sahara” o “elefante”, por ejemplo y cuenta con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, la Fundación Jean-Marc Probst Pour Le Petit Prince, y el gobierno municipal de Huehuetla.
Con su traducción y difusión, el profesor busca que se valore el idioma y se favorezca su desarrollo y revitalización, al demostrar que el totonaco es una lengua literaria al nivel de cualquiera del mundo, como el francés, el español, el inglés o el alemán.
Hijo de padres monolingües con el totonaco como lengua materna, Pedro Pérez Luna, originario de la Sierra Norte de Puebla, se enfrentó desde pequeño a la discriminación que sufren los hablantes de idiomas indígenas en el país, “Tuve muchos problemas en la escuela por lo mismo de que yo no entendía las clases, en español me costaba mucho porque mi lengua materna siempre fue el totonaco. Me llamó la atención retomar el mundo de la lectura, acercarme a poder observar los libros, los textos, aunque no entendiera lo que significaba”.
En principio Pedro Pérez hizo un resumen de la obra en totonaco, utilizando el significado de la original, para demostrar que lo que Antoine de Saint-Exupéry quiso dar a entender se puede leer y expresar muy bien en este idioma originario.
Para ello reprodujo de la manera más exacta posible el significado del mensaje original en una forma que sea natural en la lengua meta. “Pues precisamente traducir no consiste solamente en sustituir las palabras del idioma fuente por las del totonaco. Las palabras se combinan de manera diferente en cada idioma, así como las ideas, que también se expresan de maneras distintas”.
En su trabajo echó mano de distintos tipos de traducción literaria: usó la traducción idiomática, que es muy diferente a la traducción literal, pues la primera procura comunicar el significado de la lengua original a través de las formas naturales de la lengua receptora.
Señaló, además, que en la Sierra Norte de Puebla se distribuirán más de 700 ejemplares gratis en los municipios de la región, como lo son Olintla, Caxhuacan, Hueytlalpan y Tuzamapan.

Avanza Chihuahua en publicación de libros monolingües en lengua indígena

Chihuahua, Chih.- Las políticas públicas en materia de educación indígena, han tenido un importante avance en el estado de Chihuahua con la traducción y publicación de textos en castellano a lenguas indígenas, a través del Programa Institucional de Atención a las Lenguas y Literaturas Indígenas del Instituto Chihuahuense de la Cultura.
A cargo de Enrique Servín Herrera, el programa trabaja en la publicación de libros monolingües para propiciar una generación de lecto-escritura en el idioma materno para el público indígena o de los estudiantes que acuden a escuelas indígenas.
Servín explicó que los niños están acostumbrados a desarrollar la habilidad de la lectoescritura en castellano y no en sus lenguas maternas, esto de acuerdo al desarrollo de los programas mismos de educación indígena. La práctica la adquieren en libros en castellano por la falta de textos en sus lenguas, de ahí el interés con iniciar con el proyecto de las publicaciones en lenguas indígenas.
Estas prácticas dejan de lado el habla de las lenguas materas y su preservación, por ello desde hace cinco años el PIALLI intenta abrir camino a una cultura de libros monolingües en lengua indígena paralelo a que las publicaciones deben incluir todo tipo de libros: de cocina, de artesanías, libros científicos, etc.
Reconoció que el estado se ha desarrollado en esta política, “porque aunque ya se está haciendo en otras comunidades de Oaxaca por ejemplo, en Chihuahua hemos tenido desde hace 5 años este programa como una normativa central”.
Hasta ahora los libros que se han publicado son: “Eká kusúala” del poeta rarámuri Martín Makáwi en monolingüe tarahumar, paralelo a la versión bilingüe en castellano “Canciones del Viento”; “Ralámuli kó: sepolí a’tanáala, semáti, kawíwalame a’li bakóame” del título original “Los Tarahumaras: pueblo de estrellas y barrancas” del Carlos Montemayor.
Basalówala aminá ralámuli paísila de Antonin Artaud; “Nakówiame nawésali Ralámuli kawíwalachi (1626-1724)” de P. Joseph Neumann, que es una crónica de las guerras tarahumaras titulada en castellano “Historia de los levantamientos de los indios tarahumaras (1626-1724)”; además de la obra que está próxima a publicarse de nombre “Los Tarahumaras, una sociedad futura” de Marianela Orozco.
Es importante resaltar que aunque han sido pocos los libros publicados, la selección que se ha hecho responde a que las obras tienen en común no solo el revalorizar, sino que buscan enaltecer la cultura tarahumara y la colocan en una posición de privilegio en el universo de valores culturales.
Las traducciones de los textos en castellano a lengua indígena han sido realizadas por Martín Makáwi, promotor cultural de origen rarámuri y poeta chihuahuense.
Los libros monolingües están dirigidos a la comunidad indígena al mismo tiempo que los bilingües para la comunidad mestiza, con la finalidad de acercar a los mestizos al mundo de la lengua materna con información trascendente para el público en general.