Raúl Sandoval muestra y demuestra su gran calidad humana; hoy en el Palenque de Santa Rita

 

 

Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- Dicen que fama en el mudo del espectáculo trae consigo el alejamiento del famoso y sus seguidores, pero la excepción hace la regla y hoy en Chihuahua esa excepción fue el cantante y actor Raúl Sandoval.
¿Por qué?
Bajo una temperatura de casi 40 grados, a las tres de la tarde, el cantante, el artista, el hombre decidió acortar la prueba de sonido en el Palenque de la Feria Santa Rita 2018 para trasladarse a la estancia Vida Digna, allá por la avenida Heroico Colegio Militar y convivir por horas con un 16 adultos mayores, 4 hombres y 12 mujeres.
Raúl Sandoval llegó fresco, a pesar de haber dormido poco, y con ganas de cantar, reír, bromear y compartir refresco y pastel con las personas presentes que se dejaron querer y bien.
Las señoras encantadas hasta de beso y apapacho.
Los señores muy propios y caballerosos.
Todos felices con la grata sorpresa.
Canciones de Pedro Infante, Javier Solís y hasta “El Corrido de Chihuahua” fueron parte del improvisado espectáculo, pero sin demeritar en nada la calidad.
Sandoval hizo gala de su voz en perfecta sincronía con su músico.
Aparte que es bromista y carismático el muchacho.
Pero no solo, también realizó sus duetos, como con el profesor Hinojos, con quien cantó Solamente una vez.
Raúl hizo su entrada a la sala de estar cantando la muy popular canción “El ausente”, seguida del “El corrido de Chihuahua”… Los ánimos fueron de arriba al cielo.
Muchos artistas hubieran deseado ese coro.
Y con “Amorcito corazón” casi logra que varios lloraran.
Hubo mucho más.
El mismo sirvió el pastel y al final debió hincarse para recibir la bendición.
Ni Raúl, ni sus invitados querían terminar la grata velada, pero el cantante tiene una cita hoy en la noche en el Palenque de Santa Rita. Punto, hasta aquí.

Raúl Sandoval: nació en Mexicali B.C. En el 2002 recibe su gran oportunidad al participar en el ambicioso proyecto de T.V. Azteca “La Academia” donde demostró su gran talento, potente voz y su gran romanticismo con el que se robó el corazón a todo México.
Creció en un ambiente familiar donde le enseñaron a trabajar, a ser honrado y disciplinado.
El respeto y la tolerancia son dos valores importantes para él. Representar dignamente sus raíces significa para Raúl, obtener las herramientas necesarias de conocimiento, descubrir sus capacidades y sus límites, pero siempre intentando ser mejor persona todos los días.