Flor Amargo pone el dedo en la llaga sobre el fallido derecho a la apropiación de espacios públicos en México

Carlos Urquidi G.

México- La cantante, compositora y multi-instrumentista oaxaqueña Emma Mayte Carballo Hernández, conocida como Flor Amargo denunció públicamente, en días pasados, al ayuntamiento de Guadalajara, Jalisco, de ser desalojada y agredida por policías quienes le quitaron sus instrumentos, un teclado y un par de amplificadores, tras ofrecer un toquín callejero en la catedral de la ciudad el pasado viernes, “la policía del Ayuntamiento de GDL, se llevó nuestras cosas. El arte urbano es amor, gracias por defenderme. Guadalajara, les amo”.
Quienes escuchaban el concierto fueron quienes evitaron el arresto de la cantautora.
La cantante de “Carrusel” y “Rosas” lanzó la denuncia pública por medio de videos en sus redes sociales en los que hace sentir su malestar tras los hechos y el recazo al arte urbano en Guadalajara y en todo el país, “los artistas en México no tenemos trabajo, muchos terminan en trabajos que no les gustan porque no hay puertas para el arte”.
Flor Amargo pide también que se dignifique el trabajo de los artistas urbanos y se les reconozca a nivel de profesionistas, “gracias por haberme defendido, Guadalajara… más arte y menos violencia. No voy a descansar hasta que el arte urbano sea considerado una profesión, una digna profesión”.
Tras la denuncia que se hizo viral y varios videos de seguidores de la cantante en los que se aprecia el desalojo de la cantante y la sustracción de sus instrumentos, el Gobierno de Guadalajara dijo, “con relación a la denuncia difundida en redes sociales por la artista urbana Flor Amargo, precisamos que el resguardo de sus instrumentos musicales se deriva de la falta del permiso para la realización de un evento en la vía pública. El equipo está a disposición de la cantante”.
Hasta tener que llegar a ofrecer una disculpa, el presidente municipal, Ismael del Toro, escribió, “Guadalajara es un espacio para la expresión artística en libertad. A nombre del gobierno tapatío, ofrezco una disculpa por la falta de criterio en la aplicación de la norma municipal. Respetamos y apoyamos el trabajo de la cantante @FlorAmargo y de todos los artistas urbanos”.
El rechazo a la medida del Ayuntamiento creció en redes sociales y para intentar subsanar el hecho, pide, “la administración municipal refrenda su respaldo a las expresiones artísticas y culturales, al tiempo que manifiesta su apertura a Flor Amargo para proponer un espacio sin contravenir los reglamentos municipales”.
Apenas en septiembre pasado, Ismael del Toro, en su primer informe como presidente municipal de Guadalajara había declarado que, “sabemos que la cultura, el deporte y el arte son herramientas para prevenir el delito, por eso inauguramos la primera Escuela de Ballet en La Ciudad, rehabilitamos la Escuela de Mariachi e impulsamos el programa En sus Marcas, Listos, Fuera”.
El apoyo a Flor Amargo, conocida también por recorrer en mundo ofreciendo conciertos callejeros, llegó también en voz de la escritora, periodista e investigadora mexicana y esposa del presidente de México, Beatriz Gutiérrez Müller, quien utilizó su Twitter para pedir de forma directa y fuerte, “Ayuntamiento de #Guadalajara, devuelva por favor sus instrumentos y bocinas de #FlorAmargo. El arte transforma, por ello, ocúpense más de los delincuentes y violentos, antes que de los artistas que dignifican lo mejor del ser humano.#arteurbano #música #paz #libertadartística”.
El caso de Flor Amargo ha desatado una ola de posiciones sobre la importancia y libertad para ejercer la apropiación de espacios públicos (parques, las explanadas calles o avenidas), sobre todo por los artistas urbanos, ya que con ello brindan apego al lugar, dan identidad de lugar y espacio simbólico urbano, brindando un desarrollo cultural, físico y de recreación, abonando al desarrollo cultural, físico y de recreación de las personas que habitan en las ciudades, como se maneja en varias publicaciones de toda índole, desde sicológicas, hasta de tecnología y vanguardia.
Sobre ello, el investigador, escritor y defensor, Jesús Vargas dijo, “sin comentarios. Solo reiterar: Jalisco y su capital Guadalajara, atrapada por el gobierno más retrógrada de México”.
La violencia contra artistas urbanos y/o callejeros se ha recrudecido en tiempos actuales, en abril de 2018, en Puebla, el gobierno municipal a cargo del alcalde sustituto Luis Banck, puso en marcha operativos violentos en contra de los artistas urbanos o callejeros.
En 2014 en CDMX se les perseguía bajo la premisa de “erradicar el comercio ambulante”.
En Chihuahua, recientemente, varios artistas han sido desalojados del centro histórico, apenas ayer sábado, a uno de ellos le fue impedido tocar en la calle Victoria, por lo que invitó a acompañarlo, “hola a mis queridos amigos y seguidores les informo que este lunes iré a gobernación para que me den permiso de tocar en las calles, quién me acompaña”.
Así también, los grupos de antaño que se reúnen en la calle Libertad e Independencia han sido relegados cada vez más a un espacio minúsculo, y alejados lo más que se pueda de la catedral.
Más fuerte aún, el pretendido y fallido desalojo del Tianguis Cultural Revolución por parte de gobernación municipal el pasado mes de junio, con la intención de dar cabida a “puesteros que si pagan cuota”. Punto, hasta aquí.