Amos Oz: Se cierra “Una historia de amor y oscuridad”

 

Que me recuerden sólo de lo que escribí todos estos años. Sólo por mis libros…
Amos Oz

Tel Aviv- El célebre escritor israelí Amos Oz, apasionado defensor de la paz y que alzó su voz contra los fanatismos religiosos, como lo plasmó en su novela autobiográfica “Una historia de amor y oscuridad”, llevada al cine en 2015 por la actriz Natalie Portman, falleció hoy 28 de diciembre, a los 79 años.
Su hija, Fania Oz-Salzberger, informó que su padre murió como consecuencia de un cáncer, y expresó su agradecimiento “a quienes lo quisieron”, el escritor más universal de Israel falleció “tranquilamente mientras dormía, rodeado de sus seres queridos”, añadió su hija en el mensaje.
El escritor participó en la Guerra de los Seis Días, en 1967, y en la de Yom Kipur, 1973. Después, en los 70, fue uno de los fundadores del movimiento israelí Paz Ahora (Shalom Ajshav), a favor de una solución del conflicto con los palestinos basada en crear dos Estados. En sus libros, con su prosa y por medio de sus historias, unió de alguna forma la herencia cultural milenaria del pueblo judío con la identidad y realidad israelí moderna.
Su última novela publicada, “Judas” (2015), traducida en más de 30 idiomas, en la cual desmintió la traición a Jesús más con un espíritu detectivesco que teológico en el contexto de una angustiosa historia de amor que sucede en 1959.
Nació en Jerusalén el 4 de mayo de 1939.
El escritor, novelista y periodista israelí Amos Oz, cuyo nombre real era Amos Klausner, es considerado como uno de los más importantes escritores contemporáneos en hebreo.
Recibió el Premio Israel de Literatura (1988); Premio Goethe de Literatura (2005) por su libro autobiográfico “Una historia de amor y oscuridad”; y candidato varios años consecutivos al Premio Nobel de Literatura. Fue uno de los fundadores del movimiento pacifista israelí Shalom Ajshav. Profesor de Literatura en la Universidad Ben-Gurión de Beer Sheba, en el Néguev y miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes.
En 2007 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Escribió 18 libros en hebreo y alrededor de 450 artículos y ensayos, sus obras han sido traducidas a más de treinta lenguas, entre ellas el español.
De entre su obra, que comprende desde el ensayo a la poesía o la novela, destacan también títulos como, “La caja negra” y “Donde aúllan los chacales”.

Se acaban las “Noticias del Imperio”, muere Fernando del Paso

 

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Ilustraciones: Kabeza

Guadalajara, Jal.- El escritor, dibujante, pintor, diplomático y académico mexicano Fernando del Paso murió hoy miércoles a los 83 años en su casa de Guadalajara, la ciudad donde se asentó con su familia a partir de 1992, tras más de dos décadas de carrera diplomática entre Londres y Paris.
Fernando del Paso Morante nació el 1 de abril de 1935 en la Ciudad de México, en un domicilio ubicado en la Colonia Roma, en Orizaba 150. Desde sus primeros años mostró inclinación por el dibujo y la literatura, las cuales desarrollaría en su vida adulta.
Es especialmente reconocido por tres extensas novelas que son consideradas como algunos de los mejores exponentes de la narrativa mexicana del siglo XX: “José Trigo” (1966), “Palinuro de México” (1977) y “Noticias del Imperio” (1987).
En 2015 le fue concedido el Premio Cervantes.
Autor de textos publicitarios para varias agencias entre 1955 y 1969, es becado por el Centro Mexicano de Escritores (1964-1965), la Fundación Guggenheim (1970-1981) o la Fundación Ford (1971).
En 1994 ingresa en el Sistema Nacional de Creadores como emérito y, en junio de 2009, entra en la Academia Mexicana de la Lengua con un discurso sobre el sefardí.
A su primer libro, el poemario “Sonetos de lo diario” (1958), le sigue la aparición de su primera novela, “José Trigo”, distinguida en 1966 con el Premio Xavier Villaurrutia, que abre una trilogía completada por “Palinuro de México”, galardonada en Venezuela con el Premio Rómulo Gallegos de 1982, y “Noticias del Imperio” (1987).
Del Paso siempre transmitió en sus novelas “el sentido de la Historia”, a modo de tributo al pasado y a sus protagonistas, sobre todo a Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica, efímeros emperadores de México entre 1864 y 1867.
También cultivó el género policíaco, en el que debuta con “Linda 67: Historia de un crimen” en 1995, cinco años después de que un infarto agudo debilitara su salud. Y ha publicado cuentos, “Cuentos dispersos” (1999), y ensayos como “El coloquio de invierno, con Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez” (1992) o “Memoria y olvido, vida de Juan José Arreola” (1994); además de las piezas teatrales “La loca de Miramar” (1988), “Palinuro en la escalera” (1992) y “La muerte se va a Granada” (1998).
El 21 de abril de 2016 el escritor depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el 21 de abril de 2116.

Guillermo Arriaga: Entre “El Salvaje” y el romántico incurable

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Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih- De andar pausado, mirada atrapante, interesado en su alrededor, alto, muy alto, el escritor Guillermo Arriaga se apoderó de Feria estatal del Libro Chihuahua 2017, el pasado martes, para desnudar su novela “El Salvaje” que lo trae de regreso a la literatura como tal.
Sentado en el descansa brazo del vetusto sillón imitación de cuero negro, Arriaga escuchó atentamente la presentación de su obra y persona, bastando que se pusiera en pie para captar la atención, “Agradezco que no me hicieran quedar mal, me han tocado presentaciones en donde hay tres arriba y cuatro abajo”, dijo a manera de rompe-hielo a un auditorio lleno.
Directo y conciso se adentró a su obra, “Tardé cinco años y medio en escribirla y llegué a una edad en la que el tamaño sí importa, sobre todo en la literatura”, refiriéndose a las 694 páginas que conforman su libro.
Definiéndose como un ‘romántico incurable’, “A pesar de que hemos ‘cursificado’ al amor y la amistad (de cursi), yo soy un romántico incurable, y sin el amor y la amistad los tejidos sociales se descomponen”.
Sus ojos brillan, mira a la izquierda, “En una sociedad en la que el amor y la amistad imperen, cambian las cosas”,
Aprovecha para decir que le gusta un libro que “Muerda, arañe, que cure y de esperanza en el amor”.
Sobre el proceso de escribir cuenta, “Cuando escribo estoy más perdido que un niño dejado por su madre en un supermercado”.
La sinopsis de la novela en boca del autor deja un sabor más especial que las publicitarias, “Una oleada de muerte en una familia pone a un joven entre la disyuntiva de sobrevivir o la soledad o la venganza”.
Este libro es “Una reafirmación de la vida a través de la muerte”.
Ya sentado de nuevo, recibe su café, lo menea y da un sorbo, “Soy un obsesivo de la literatura”, mira aun lado y retoma el tema de la muerte, “Cuando muera estos libros me van a sobrevivir”.
Ahonda, “Estamos tan preocupados por la muerte que quise hacer una reflexión sobre el tema, es una reafirmación de la vida, a través de la muerte”
Así regresa el otro Arriaga, el jocoso, porque parecen existir como tres, como los entierros de su Melquiades Estrada, y cuenta una anécdota cuando se encontró a una amiga en un supermercado, “Lo primero que me dice ay Guillermo, tu pelo, tus rizos, se te cayeron”.
-A mi se me cayó el pelo y a ti se te cayeron las nalgas.
“Mi calva es un lengüetazo de la muerte”… y seamos sinceros, la calva le sienta bien.
Y pregunta a la audiencia, ¿Por qué nos afecta tanto la muerte?
El mismo responde: Si no se reflexiona sobre la muerte, no se puede reflexionar sobre la vida.
Da más detalle de sus obsesiones, “Soy obseso de los espacios, de la sangría”, para adentrarse a explicar un accidente que tuvo y que le sirvió para la construcción literaria de “El Salvaje”.
“Desperté en caída libre, dando vueltas y vueltas y después el silencio, esta nariz que ven es una nariz reconstruida”.
Nada tendría que ver el tema, sino hubiera explicado que a partir de su propio accidente, trató de reflejar el accidente de los padres del protagonista de su novela.
Y tumba lo que se ha dicho, no es un libro autobiográfico, “Es un libro de vivencias”.
El Arriaga serio reaparece, “Un gran libro es el que nos hace ver hacia adentro, todo sueño de un escritor es que ese libro permita al lector ver esos lugares que están dentro de sí”.
Como en su novela, Guillermo Arriaga no da respiro a su audiencia, “En mi época, donde yo viví, era un niño cuando el movimiento del ’68. Hablo de la represión de quienes andaban en la calle, si tenias 15 años te llevaban en la ‘Julia’ (patrullas cerradas) usábamos las azoteas para caminar”.
Ya no hay retorno, habla de sí y habla de la obra literaria.
Del libro: “Lo escribí ocho veces completo, tenía 1200 páginas”.
Sobre su persona: “Se que parezco alcohólico, pero no bebo vino, yo a las reuniones llevo libros, el vino nunca va a faltar”.
Sin concesiones al lector, pero “Respeto su tiempo y su dinero, no les puedo garantizar que les guste, pero sí que le puse mi vida, uno no escribe lo que quiere, sino lo que puede”.
El Guillermo Arriaga serio, comprometido, dice, “Vivimos tiempos peligrosos, reflexionemos sobre la intolerancia”.
La charla comenzó describiéndose como un ‘‘narrador más que escritor’’ y terminó mostrando y demostrando que en ambos oficios es un maestro. Punto, hasta aquí.

Guillermo Arriaga: Escritor, productor y director cinematográfico, autor guiones de películas como “Amores perros”, “21 gramos”, “Babel”, “Los tres entierros de Melquiades Estrada” y “The Burning Plain”, que también dirige.
Publicó primera novela, “Escuadrón Guillotina” en 1991, tres años más tarde sale “Un dulce olor a muerte” (1994), que sería llevada al cine en 1999; la tercera, “El búfalo de la noche”, aparece en 1999 y, ya con guión del mismo Arriaga, se filma en 2007.

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“El Salvaje”
Novela
Alfaguara
2016
Resumen: A sus diecisiete años Juan Guillermo se ha quedado huérfano y completamente solo. Tres años atrás, Carlos, su hermano mayor, ha sido asesinado por unos fanáticos religiosos; abatidos por el pesar, sus padres y su abuela mueren. En el extremo de la rabia y la desesperación, Juan Guillermo jura vengarse. El problema es que los jóvenes religiosos están muy bien organizados, gozan del respaldo de gente poderosa, portan armas, han entrenado artes marciales y, para colmo, están coludidos con Zurita, un comandante de la policía judicial. Con esta permanente sensación de vendetta convive una entrañable historia de amor que impide que el protagonista se deslice hacia el vórtice de la autodestrucción. En paralelo corre la historia de Amaruq, un hombre que en los helados bosques del Yukón se obsesiona en perseguir a un lobo y cuya travesía lo conduce hacia las profundidades de la locura y la muerte.

La lectura es un chocolate verbal: Emilio Lome

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Chihuahua, Chih.- “Necesitamos modelos de gente conectada a la lectura, gente que con todo su cuerpo irradie el placer de leer, porque este placer sí es verdadero, la lectura es un chocolate verbal, y cuando los niños captan eso se dan cuenta de que están frente a algo delicioso”, afirmó el escritor y apasionado de la letras Emilio Lome en su reciente visita a Chihuahua para su participación en la conferencia “Lectura y diversidad cultural”.
Con una gran elocuencia, combinando su plática con cuentos, improvisando poesía y mezclando la realidad con la imaginación, fue como Emilio Lome cautivó la atención de los presentes, la mayoría de ellos maestros, al hablar sobre el placer que provoca leer y la inmensidad de posibilidades de desarrollar la complejidad del cerebro al practicar la lectoescritura.
Invitado por Editorial Planeta, el escritor, narrador e investigador nacido en Iguala Guerrero y radicado actualmente en el estado de Jalisco, estuvo en la ciudad de Chihuahua para hablar sobre su libro “Itacate de cuentos mexicanos”, publicación que combina el arte popular mexicano con antiguas leyendas, para, a través de divertidos cuentos, rendir un homenaje a las manos que crean las reconocidas artesanías de México.
“Mi punto de partida es la palabra texto, que significa tejido. Para mí la imagen de un escritor es en femenino: una tejedora de palabras”, mencionó, indicando además que el ser humano está lleno de historias, que estas historias reflejan nuestro imaginario, y que finalmente esto es lo que construye nuestra realidad.
“Los cuentos de la violencia y de la delincuencia es un imaginario del miedo, en cambio los cuentos que nos hablan de la belleza y de la alegría es el imaginario de la esperanza. Permitámonos el placer de reír y de jugar y construir un imaginario de la esperanza”, señaló.
En cuanto al fomento de la lectura por medio de programas institucionales, opinó que cuando la lectura se vuelve un deber no funciona. “La lectura tiene que ver con la formación del ser, es decir que todas las acciones de deber ser vinculadas a la formación de lectores van a fallar, porque la lectura es construcción”.
“El tiempo que le dedicas a la lectura es subjetivo. No se puede medir un kilo de imaginación o dos litros de alegría, pero ese tiempo de conectividad con la lectura que para algunos podría ser una pérdida de tiempo, en realidad ocurre adentro, cuando las neuronas se conectan. La lectura nos hace mejores seres humanos porque nos complejiza el cerebro. No funciona medir cuántas palabras leíste o cuántos libros, sino cuánto mejoró tu relación con el mundo con tu lectura y cuánto te complejizaste como ser humano”, mencionó.
Relató que hoy en día las neurociencias confirman que los actos de placer subjetivos, como leer, redundan en la complejidad del ser humano, es decir, son actos del ser, no del deber ser, y forman mejores seres humanos. “El ser es un placer, es un chocolate”, concluyó.

Cuenta Jesús Chávez Marín sus “Aventuras de coctel”

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Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- El escritor Jesús Chavéz Marín alista la presentación de la segunda edición de su libro “Aventuras de Coctel”, el próximo el primero de junio a las 20:00 horas en el Centro Cultural Universitario Quinta Gameros.
“Aventuras de coctel”, es una recopilación de escritos publicados en periódicos y revistas de la capital, entre los ochentas y noventas, que muestran escenas costumbristas de la ciudad literaria, crónicas de teatro, perfiles de personas que se dedicaron a escribir y espacios donde se reunieron miradas extensas y agudas, sensibles, convocadas por la amistad y profesión al arte.
Chávez Marín, autor de ‘‘Te amo Alejandra’’, y ‘‘Yo soy tu hora del recreo’’, mezcla en “Aventuras de Coctel”, crónicas basadas en la ficción hiperrealista mezclada con el periodismo de no ficción.
El libro será presentado por Victoria Montemayor, Didier Emanuel Ortiz y cristina Sainz Sotomayor.
El autor nació el 8 de junio de 1953. Ha sido editor, profesor de literatura, comerciante y fotógrafo; coautor, junto a Dolores Gómez Antillón, de “Rocío de historias” y “Voces de viajeros” y compilador de “Nueve leyendas de Chihuahua”.
Destaca que la fuente de su inspiración han sido colegas de generación como José Joaquín Blanco, Ethel Krauze, Luis Zapata, Silvia Molina, Luis González de Alba y Carlos Monsiváis.
El libro está a la venta en Chihuahua con Gisela Franco, en el teléfono (614) 2144800.

Víctor Bartoli: Solo, tan solo… como sus ‘mujeres alabastrinas’

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Yo no escogí nacer en Ciudad Juárez. Sin embargo, sí me siento muy orgulloso de haber nacido en la tierra en que fueron sepultados mis fallecidos. ¿Por qué? …Porque todavía hace muy poco, la mía fue una tierra de oportunidades. A la que por décadas acudieron miles de inmigrantes del Sur de México en busca de oportunidades.

Carlos Urquidi G

Chihuahua, Chih.- Ayer martes 21 de marzo murió Victor Bartoli Herrera, el escritor, el periodista… su cuerpo yace en la fría plancha de una morgue… solo, tan solo… como sus ‘mujeres alabastrinas’…
Hasta la tarde de hoy miércoles iniciaron apenas los trámites para reclamar su cuerpo y preparar los funerales.
Víctor Bartoli Herrera nació en Ciudad Júarez en 1952. Llegó a la redacción de los periódicos a instancias de su amigo Elías Montañez Alvarado (+); trabajando en los más importantes de la región por años, donde escribió de todo, pero decidió al paso de tiempo elegir sus temas.
En el año de 1985 ganó el Premio Chihuahua con su novela ‘‘Mujer alabastrina’’, siendo publicada hasta 1998, por cuestiones burocráticas y de la que se hizo una película que nunca le gustó: ‘‘Contracorriente’’, con guión de Vicente Leñero.
En el 2010 publicó una carta abierta al exgobernador y al exalcalde de Ciudad Juárez, César Duarte y Héctor Murguía, respectivamente, para denunciar el intento de plagio de su novela, ‘‘Por una iniciativa de mi amigo Rosendo Gaytán, algunos de ellos, me han abierto sus corazones. Sabedores de las vicisitudes por las que debe a travesar un novelista para ser aceptado, me han obsequiado desde simples palabras de aliento hasta pequeñas cantidades de dinero para reponer en las librerías locales los ejemplares de mi novela Mujer Alabastrina, pues en el pasado mes de abril, ésta ya sufrió un intento de plagio’’.
En esa carta hace también un reclamo, que ayer, al saber de su muerte suena a presagio, ‘‘Quizá Ustedes no me reconozcan y tienen toda la razón, pues en Ciudad Juárez los escritores no somos muy populares’’.
Tema que retoma en una entrevista que le hicieron para la Universidad de Madrid, ‘‘Fue un viaje muy largo… Larguísimo e infame… Claro que desde niño supe que escribir novelas era lo mío, pero, como cualquier hombre que se precia de ser decente, naufragué en la incertidumbre de los oficios para ganarme el pan de cada día… Aunque quizá el más extraño de ellos, fue mi empleo en periódicos…’ ’.
Dueño de un lenguaje directo, tanto escrito como oral, en épocas modernas, al saber de su deceso, figuras de la literatura y el periodismo han inundado de anécdotas las redes sociales, como dijera la canción de Juan Gabriel, ‘‘Llenaste de recuerdos, a la ciudad entera, para que de tristeza, poco a poco yo muera’’.
El escritor Jesús Chávez Marín dice, ‘‘Algunas pérdidas pegan en el alma. Y esa fue la de Víctor Bartoli, un hombre, de andar y de hablar pausado’’.
Además de abonar más datos a la biografía: Bartoli se inició como coordinador de talleres literarios en su ciudad natal, Ciudad Juárez, donde tenía su casa en la famosa colonia La Chaveña. A finales de los años setentas se vino a radicar a Chihuahua y estudió varios años en la Facultad de Filosofía y Letras donde se hizo alumno de Federico Ferro Gay, de quien aprendió lecciones de latín y griego.
‘‘Al mismo tiempo trabajaba para sostenerse en las redacciones del periódico Norte y luego en Novedades de Chihuahua; también fue uno de los fundadores de las mesas de redacción del recién nacido Diario de Chihuahua. Su estilo de periodista era muy narrativo, le gustaba recrear su prosa en notas de color y viñetas de dramática humanidad; muy seguido los jefes de redacción le rechazaban sus notas porque pecaban de ser demasiado literarias, en lugar de irse directo a los hechos, regla de oro del periodismo’’.
Y junto al periodista Jaime Mariscal se despiden, ‘‘Vaya desde esta mesa de redacción de Chihuahua Exprés una despedida muy cariñosa y sentida para quien fue nuestro compañero de trabajo en varias empresas periodísticas y editoriales de esta ciudad’’.
El también periodista Raúl Gómez Franco cuenta, ‘‘Lo conocí deambulando por los pasillos de Filosofía y Letras en 1979, cuando entré a Letras Españolas. Platicábamos y nos hicimos cuates. Un año después ya éramos compañeros en Novedades de Chihuahua, él era corrector y yo reportero. Hubo temporadas en las que varios de los chavos (porque éramos muy jóvenes), nos íbamos a su casa en la colonia Los Pinos (Chihuahua) y él nos preparaba pizzas. Después se fue a Juárez pero volvíamos a coincidir de manera intermitente’’.
Prosigue, ‘‘Volvimos a coincidir en Juárez cuando me fui para allá a principios de 2001. Me lo encontraba por las tardes en Río Grande Mall (su segunda casa) y nos poníamos a platicar, a veces por horas. Siempre me decía que estaba negociando un guión con una productora y que yo iba a ser el actor principal (él me conoció en mis andanzas por el teatro universitario durante los setenta y ochenta). La última vez que nos vimos fue a principios de noviembre, unos días antes de regresarme a Chihuahua. Qué bueno que ya te vas de una empresa que te explota, me dijo. Él conocía bien ese mundo. Descansa en paz, mi querido Víctor Bartoli. Hablaremos de literatura y teatro cuando nos volvamos a ver…’ ’.
El maestro en artes visuales y exrector de la Facultad de Artes de la UACH, Raúl Sánchez Trillo, también sacó sus recuerdos, ‘‘Conocí a Víctor Bartoli por 1976, en una fiesta de estudiantes de Filosofía y Letras. Con aura de beatnick leía sus textos a varios de los asistentes recargado en un árbol. Era un hombre talentoso con facilidad para hablar otros idiomas. Autodidacta, tengo la impresión que sin estar inscrito en la Escuela de Filosofía asistía solo de oyente, sobre todo a las clases del Dr. Ferrogay’’.
La anécdota avanza: Bohemio y vagabundo perdió en ese tiempo un riñón. Un buen día vio coronado su incesante trabajo con el Premio Chihuahua de Literatura. A su casa fuimos a felicitarlo mi compadre y yo. Vivía entonces su mejor momento, había encontrado la estabilidad que aparentemente da la vida en pareja. Con el metálico del premio se hizo de un bochito rojo. Recuerdo su entusiasmo al compartirnos sus proyectos: dedicarse a la escritura teniendo como modelo a José Fuentes Mares, vivir de la literatura, pero su esposa terció la charla con una observación realista: “yo le digo que consiga un trabajo con servicio médico porque está cabrón andar por la vida con un solo riñón”. Desde luego no hizo caso y prefirió la libertad del freelancer. Sobrevivió 40 años con un riñón. Convivimos un tiempo en el Departamento Editorial de la UACH donde prestó servicios de corrector, apenas este domingo Melchor Torres M recordaba todo lo aprendido con él durante la corrección de su libro. Se regresó a Juárez donde trabajó en el periodismo y con reportajes especiales para la revista Contenido. Hace unos años nos contactamos por Facebook. Murió ayer. Es una pena irnos quedando solos, sin estos personajes entrañables, graciosos y tristes a la vez. Son avisos de la parca, el tiempo se nos acaba, ya andamos en la primera línea de las bajas’’.
El cineasta juarense Ángel Estrada Soto cuenta publicó que los trámites económicos para su sepultura y funerales, ‘‘La subsecretaría de cultura y la UACJ confirman su disposición para hacerse cargo de los gastos de los funerales de nuestro estimado Víctor Bartoli’’.
Los detalles que cuenta son tristes, ‘‘La señora Austria Galindo, con quien Bartoli tenía una gran amistad, nos confirmó que el lunes pasado fue a buscarlo y lo encontró en su casa pero él no quiso salir a recibir atención médica por lo que el martes a mediodía, envió a alguien a buscarlo y ya no respondió, así que con apoyo de la policía forzaron la puerta y lo encontraron sin vida. Descanse en paz nuestro estimado Víctor Bartoli’’.
El mismo Estrada Soto, dice también, ‘‘Las ultimas ocasiones en que hablé con él, me platicaba que seguía escribiendo, quería que se llevara al cine nuevamente su Mujer Alabastrina, pero también se notaba el deterioro en su salud y probablemente en su situación económica. Creo que muchos nos dimos cuenta de esto, ojalá hubiéramos reaccionado para ofrecerle ayuda y ojalá podamos estar alertas con los compas del gremio en esta ciudad donde dedicarse al arte no promete el mejor futuro’’.
Que las palabras que deja escritas, que su obra, sirvan de recuerdo y para honrar su memoria. Nunca más el olvido. Punto, hasta aquí.

Trae la nueva novela de Alejandro Páez Varela al oriundo de Chihuahua a este laredo para presentarla

 

‘‘Que pueblos más tristes, qué calles más tristes, qué día más tristey hasta los árboles lloran por acá’’, y un grupillo de sauces llorones tendía su cortina de ramas sin hojas al ras de la tierra conegelada.
Eso no lo supo Oriundo Laredo, aunque así fue como sucedió…

Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- En el Paraninfo Universitario, el periodista y escritor chihuahuense Alejandro Páez Varela presentó el pasado jueves su más reciente libro, ‘‘Oriundo Laredo’’ donde de forma novela se adentra en: La frontera norte de México es un territorio vasto, único y sorprendente. Uno de sus habitantes protagoniza esta novela, a la vez que conoce historias que corren a lo largo de un siglo. Oriundo Laredo recorrió unas mil o dos mil veces, con toda paciencia y sin barullo, de Palomas a Ojinaga y de Canutillo a Presidio. Del este al oeste y viceversa, por toda la frontera norte de México. Y más: por esa misma frontera, pero del otro lado, también acumuló incontables millas.
Acompañaron al autor como presentadores el periodista Francisco Ortiz Pinchetti, el activista social Carlos Marentes y el gobernador de Chihuahua, Javier Corral.
Marentes, comentó, “La migración es un acto de resistencia, nadie deja a los suyos por que sí, sino porque busca enfrentar al destino adverso”.
Por su parte, Ortiz Pinchetti, comentó que, “Es una narrativa que nos cuenta la vida de los trabajadores agrícolas del sur de Los Estados Unidos, con detalles que saben a burritos de chicharrón de peya, a chile colorado”.
Alabó la obra literaria que se convierte en un notable documento periodístico, que describe, con toda precisión, la historia de una familia, durante cuatro generaciones, en el que el lenguaje coloquial y el humor suave hacen deliciosa la obra.
El gobernador del estado, destacó, “Estamos ante la gran obra de un extraordinario periodista, que será un mejor escritor de lo que ha sido como periodista”.
“Páez es un orgullo de Chihuahua, es hijo de Aurelio Páez Chavira, el periodista parralense que impactó a muchos, entre ellos a mí”, digo Corral Jurado.
El autor, de obras como “Corazón de Kaláshnikov” (Planeta, 2009. Reedición Alfaguara, 2014), “El reino de las moscas” (Alfaguara, 2012) y “Música para perros” (Alfaguara 2013) declaró que esta es una novela que se concentra más en el sur gringo, en ese sur cada vez más parecido al México, usado como tapete de odio por Donald Trump.
“Oriundo Laredo es una cuarta novela en Alfaguara, escribí en los últimos años una trilogía, que estaba muy concentrada en dibujar más que la frontera, una especie de región de México, una especie de región central, una buena parte de Chihuahua, una buena parte de Texas y de Nuevo México”.
Agradecido por la presencia de varios de sus amigos, a los que les escribió un leve texto: estaban mis maestros, como Antonio Pinedo; estaban mis amigos, como Carlos Marentes, Francisco Ortiz Pinchetti, Javier Corral. Estaban Andrés Páez y su esposa; y mis primos. Había gente amable y cálida, y la noche seca tibia, y el olor de la llanura y los pastizales me recordaron por qué amo Chihuahua.
En el ambiente, siempre, estuvo el recuerdo de mi padre Aurelio.
En resumen: fue como una fiesta familiar.
Y firmé muchos libros.
Estoy agradecido.
Oriundo está agradecido.
Nos fue bien.
Antes en persona, ante la audiencia desentaró un poco el título de su novela, “Aunque Laredo es un apellido en la obra, Oriundo es un nombre y Laredo es apellido, pues se refiere a esto, que nosotros como fronterizos, incluso como chihuahuenses, sabemos que uno le dice como chihuahuense, voy al otro laredo, o ahora de este laredo, es un poco esa idea”.
‘‘Oriundo Laredo’’ ya está a la venta y su autor sigue con las consabidas presentaciones por el país. Punto, hasta aquí.

Luto en las letras, muere René Avilés Fabila

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México- Las letras mexicanas están de luto tras conocerse la muerte del escritor, periodista mexicano y catedrático universitario, autor de cuentos, novelas y obras autobiográficas, René Sadot Avilés Fabila, hoy 9 de octubre de 2016., como consecuencia de un infarto. A una semana de cumplir 76 años.
La obra literaria de René Avilés Fabila inicia en 1967. Abordó diversos géneros, pero han sido el cuento y la novela aquellos en los que más ha destacado. Entre sus novelas destacan: “Tantadel” (1975), “La canción de Odette” (1982), “Fantasías en carrusel” (1978), “Todo el amor” (1986), “Réquiem por un suicida” (1993) y “El bosque de los prodigios” (2007).
Como cuentista, principalmente de cuentos fantásticos y amorosos, escribió cerca de medio millar que están compendiados en las obras que llevan por título Fantasías en carrusel y Todo el amor. Es autor también de tres libros autobiográficos: Memorias de un comunista, Recordanzas y Nuevas recordanzas.
Nació en la Ciudad de México en 1940.
Obtuvo su licenciatura en Ciencias Diplomáticas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y realizó estudios de posgrado en la Universidad de la Sorbona en París. En el ámbito académico es docente de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM desde 1975 y desde 1976 fue profesor de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) – Xochimilco.
Su deceso inunda de comentarios las redes sociales.
El secretario de Cultura Federal, Rafael Tovar y Teresa, escribió: “Comparto el pesar de la comunidad periodística y literaria por el deceso de René Avilés Fabila. Descanse en Paz”.
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) expresó: “Descanse en paz René Avilés Fabila, dueño de una de las obras más firmes y prolíficas de la literatura contemporánea”; el Fondo de Cultura Económica (FCE) también lamentó el deceso: “Nos sumamos a la pena que embarga al medio periodístico y literario la muerte de René Avilés Fabila, destacado autor de esta editorial”; El director general del Instituto Politécnico Nacional, Enrique Fernández F., expresó su pesar por el sensible fallecimiento del autor, a quien consideró “insigne escritor, periodista y académico de nuestro tiempo”.
La UAM Radio avisó a los usuarios de esta red que a las 18:00 horas transmitirá el penúltimo programa que René Avilés Fabila grabó en esa emisora, una plática sobre la también escritora Elena Garro.
Ethel Krauze, Ignacio Solares y Oscar de la Borbolla se sumaron a las condolencias.

Muere Luis González de Alba, escritor y líder del Movimiento del 68

 

Guadalajara, Jalisco- El escritor, ganador del Primer Premio Nacional de Periodismo 1997 por su labor en la divulgación de la ciencia, Luis González de Alba, falleció en su casa de Guadalajara, ubicada en la Colonia Americana, a los 72 años, según reportes de la Fiscalía General del Estado, el autor de “Y Sigo Siendo Sola”, “Olga” y “El Sol de la Tarde”, se quitó la vida.
Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí, y creció en Guadalajara.
Participó en el movimiento estudiantil de 1968, en donde fue fundador del Consejo General de Huelga. Fue detenido en Tlatelolco el 2 de octubre y llevado a la cárcel de Lecumberri, donde escribió su primera novela “Los días y los años”, donde relata lo ocurrido.
Muere exactamente en el día que se conmemoran los 48 años del movimiento estudiantil.
Al terminar sus estudios se integró al Consejo Nacional de Huelga que encabezó el Movimiento estudiantil en México de 1968. El 2 de octubre de ese año fue aprehendido durante el mitin de Tlatelolco y recluido en la cárcel de Lecumberridurante dos años. Allí estudió hebreo y escribió su primera novela, Los días y los años, en la que relata su propio testimonio sobre el movimiento estudiantil en el que participó. Tras ser liberado se autoexilió en Chile durante un año y posteriormente viajó por Argentina y Brasil.
Siendo abiertamente homosexual, ublicó en la revista Siempre en 1975 el primer manifiesto mexicano en defensa de los homosexuales, documento que elaboró con Carlos Monsiváis y Nancy Cárdenas.
En 1983 dejó de publicar en Unomásuno para pasar un año sabático en París, Francia. A su regreso se unió al grupo de periodistas y escritores que fundaron el diario La Jornada, encabezados por Carlos Payán. Participó también en la fundación de los partidos políticos Socialista Unificado de México (PSUM), Mexicano Socialista (PMS) y de la Revolución Democrática (PRD). Publicó durante más de una década la columna La ciencia en la calle en el diario mexicano La Jornada, hasta su salida del diario en 1997. Al momento de su muerte publicaba la columna semanal “Se descubrió que…” en la cadena de Grupo Milenio, en la que escribía sobre ciencia, política y acontecimientos del país.
El 28 de septiembre de este año, escribió en su blog, en el que compartió tres manuscritos: Estas hojas escritas a lápiz y ya casi ilegibles están en el Archivo General de la Nación. Debió de ser por los primeros meses de 1969 cuando pensé que los hechos de la TARDE del 2 de octubre, cuando quedé confundido entre los de civil que comenzaron a disparar un tanto al azar, pero no al aire, los iba a olvidar. Compré en la tienda Conasupo interna de Lecumberri unas hojas tamaño carta, sueltas, y un lápiz. Así guardé esa primera memoria. Luego los usé para mi crónica Los días y los años.
Tiene mi letra de entonces y tachaduras, unas se entienden y otras no. Pero es un documento que ofrezco ahora que vienen los 48 años de aquella tarde.

Se lleva consigo la magia de los libros… Hasta siempre profe Gabriel Borunda

“La literatura es una vida que está ahí siempre para plantearnos dilemas muy profundos, complicidades y desamores”

Gabriel Borunda

Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- El escritor, crítico, maestro investigador y excelso promotor de los nuevos lectores y escritores, el chihuahuense Gabriel Borunda, falleció hoy por la mañana. Borunda se convirtió en una de las figuras clave del fomento de la lectura, creador y formador de muchas generaciones de nuevos lectores a través de sus salas de lectura y talleres literarios.
Gabriel Borunda Olivas cursó la licenciatura en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua, además realizó maestría en Filosofía en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y en Desarrollo rural en la ESHE-Chapingo, en Desarrollo Humano en el IAPE de Chihuahua.
Entre sus publicaciones destacan, ‘Asesinato en la biblioteca’, ‘Para empezar a escribir’ y ‘Lectura y jóvenes en Chihuahua’, un estudio exploratorio de los procesos de lecto-escritura en salas de lectura del nivel medio superior en doce municipios de Chihuahua, trabajo que tuvo como propósito presentar los resultados de la observación de los procesos que se dan entre lectores organizados en diversos contextos en el estado de Chihuahua.
Además, ‘El desierto como palabra’, trabajo con el que contribuyó a la reflexión sobre las relaciones entre las ideas e imágenes que del desierto se encuentran en la literatura desarrollada en Chihuahua.
En la selección de cuentos “Para empezar a escribir”, donde el maestro construye un universo propio teñido por la nostalgia y el afán por recobrar una ciudad, una época, vivencias ya pasadas que siguen dando sentido a la existencia. Una efectiva combinación de humor, memoria y erotismo hace que sus textos establezcan una comunicación amena y profunda con el lector.
Recientemente, participó con cuatro textos en el libro ‘Los colores del recuerdo’.
El ‘profe’ Borunda fue objeto de un reconocimiento en noviembre pasado, en la Feria del Libro de Chihuahua, por parte de sus amigos de las Salas de Lectura de Chihuahua y la Biblioteca Pública Central “Carlos Montemayor” por su trayectoria en el mundo de la cultura, la literatura y el fomento de la lectura entre todos los públicos, especialmente los más jóvenes, dónde con gran ánimo expresó qué, “La literatura es una vida que está ahí siempre para plantearnos dilemas muy profundos, complicidades y desamores”.
Revelando que desde su infancia fue influenciado por las historias que su abuelo y tío Alfredo Díaz le contaron, “Me parecía insensato que estas historias quedaran sin contarse”.
Y fueron esas ayeres, esas historias los y las que lo impulsaron a iniciar su formación en la palabra escrita, el pensamiento crítico y la literatura.
Nació el 1 de febrero de 1953 fue un reconocido catedrático, investigador, escritor, bibliotecólogo, colaborador y amigo, pero sobre todo destaca su trabajo en la promoción de nuevos lectores y escritores a través de charlas, conferencias y talleres, llegando a coordinar más de tres.
Los servicios fúnebres serán velado hoy lunes 11 de abril en Mausoleos Luz Eterna a partir de las 4:00 pm, y mañana el servicio religioso a las 10:00 am en la capilla de Mausoleos.
Y hasta en su muerte, Borunda sigue fiel a su espíritu, por ello, cumple una de sus últimas voluntades y que no envíen flores y en su lugar se realice una donación a la fundación Cáritas de Chihuahua.
Al incansable hombre de las anécdotas, de las ‘charras sabrosas’ le sobrevivien su esposa Amelia, sus hijas, Gabriela, Xóchitl, Gabriela, la chica y Aideé, además de sus nietos.
Citando a Pablo Milanés, decimos hasta siempre profe: Retornarán los libros, las canciones que quemaron las manos asesinas. Renacerá mi pueblo de su ruina y pagarán su culpa los traidores… Punto, hasta aquí.