Y sonó la cumbia en el triste adiós…

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Monterrey, Nuevo León- Más de 25 mil personas se dieron cita para despedir a Celso Piña, “El Rebelde del Acordeón”, fallecido el pasado miércoles, a ritmo de la cumbia “Los caminos de la vida”, en la tierra que lo vio nacer y forjarse como todo un artista.
El féretro café claro con el cuerpo del cantante recorrió las calles de la colonia Independencia, su barrio, para llegar a las 12:00 horas a la Basílica, para después regresar a la funeraria donde sería cremado y después, cumpliendo con su última voluntad, sus cenizas serán esparcidas en el rancho Macondo, que se ubica en Allende.
Afuera de la Basílica, un grupo cantaba las canciones que lo hicieron ser seguido por miles.
En el féretro, el cuerpo del cantautor vestía una camisa tropical blanca, su cara lucía su característica barba y portaba su reloj dorado.

Calla el acordeón y la cumbia; muere Celso Piña el “Rebelde del acordeón”

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Fotografías especiales para esucesos: Fernando Fabela

Monterrey, N.L. México- El cantante, compositor, arreglista y acordeonista mexicano de música del género de cumbia Celso Piña falleció el día de hoy víctima de un infarto tras ser hospitalizado de emergencia en el Hospital San Vicente de Monterrey. Tenía 66 años.
Celso Piña conocido como el “Rebelde del acordeón” fue pionero en la fusión de sonidos tropicales como base, conjugándolos con todo tipo de géneros populares desde los norteños, hasta sonidero, ska, reggae, rap y hip-hop, entre otros.
Celso Piña nació en Monterrey el 6 de abril de 1953 y de inicios destacan varias cumbias como “La cumbia de la paz”, “El tren”, “Como el viento” y su muy afamada versión de “La piragua”.
En el 2012 se lanzó el documental “Celso Piña: El rebelde del acordeón” del director Alfredo Marrón Santander y producido por Canal Once, en que se adentra en el surgimiento de los sonideros y la gran popularidad de la cumbia colombiana en “La Indepe”, el barrio bravo de Monterrey en el que Celso creció y donde fue el primero en interpretarla en vivo en bailes y fiestas familiares hasta llegar a una fusión de ritmos que incluso puso a bailar al mismísimo Premio Nobel, Gabriel García Márquez.
Un autodidacta del acordeón ya que no asistió a ninguna escuela de música que lo llevó a tener un estilo único e irrepetible que lo llevó a participar con varias figuras de la música como en el tema “Sufran con lo que yo gozo” junto a Gloria Trevi, además con Ely Guerra, Lila Downs, Bronco, Pato Machete y Café Tacvba, entre muchos otros.
En 2017 lanzó lo que sería su último disco, “Música es Música” realizado totalmente en vivo con la Orquesta de Baja California.
Fue con el disco “Barrio Bravo”, lanzado en 2001, con el que logró el reconocimiento nacional e internacional, aunque sus inicios fueron en la década de los 80’s.

La ‘batallosa’ noche de Aida Cuevas y Celso Piña en Chihuahua

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Carlos Urquidi G.

Chihuahua, Chih.- Las dos figuras artísticas centrales de la conmemoración del 207 aniversario del inicio de la Independencia de México, Aida Cuevas y Celso Piña, no las tuvieron todas consigo y batallaron para prender a los más de 45 mil asistentes a la celebración.
Pasadas las 9 de la noche, la primera en abrir el escenario de la ‘Noche del Grito’ fue Aida Cuevas quien a pesar de recurrir a los temas de su nuevo disco dedicado a Juan Gabriel, no logró prender la chispa en los asistentes, además de tener que batallar con el mal sonido y las fallas en las pantallas gigantes.
Vestida impecablemente con el tradicional traje mexicano, la ‘Consentida de Chihuahua’ enlazó sus muy reconocidos temas a los del Divo de Juárez y hasta estrenó el dueto que hiciera con el fallecido cantautor mexicano, ‘‘Gracias por todo’’, cerrando como siempre, o por lo menos en estas tierras con ‘‘El corrido de Chihuahua’’.
Las gotas de lluvia que caían ponían más sentimiento a la interpretación final de Aida Cuevas.
Tras el acto oficial protocolario, la fiesta siguió en el escenario y el turno fue del regiomontano Celso Piña, quien desde un principio notó la falta de entrega del público y recurrió a la cercanía con ellos.
‘Derribando’ vallas, el también músico y compositor decidió conquistar a todos estando a la par de ellos, mientras sus excelentes músicos, coros y cantantes continuaban con la pachanga.
Trajo a los algodoneros y regaló los típicos dulces de azúcar, saludó de mano, se tomó la selfie e invitó al gobernador a unise a la fiesta.
Tras ese momento de encuentro directo con el público, ordenó a sus asistentes que pagaran los algodones de azúcar, mientras el gobernador Javier Corral se dirigió de nuevo a Palacio, seguido por unas 50 personas.
La fiesta era de Celso y con Piña.
Las fallas técnica se hicieron presentes y mientras interpretaba, ‘‘Aunque no sea conmigo’’ el sonido volvió a fallar, ante la rechifla del público.
El sonidero trajo a Chihuahua sus característicos ritmos que van desde norteños, ska, reggae, rap, hip-hop, mientras se sentaba, fumaba o charlaba con el público.
‘‘El rey del acordeón’’ invitaba a todos a gozar la fiesta.
La noche del Grito fue una noche ‘batallosa’ para Aida Cuevas y Celso Piña, aunque el talento de ambos y su calidad está fuera de todo juicio. Punto, hasta aquí.

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Celso Piña abarrota el Centro Histórico

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Carlos Urquidi G.

Fotografías: Fernando Fabela

Chihuahua, Chih.- La inconfundible fusión de ritmos que elevaron a otras esferas a la clásica cumbia y que son el distintivo del cantante, compositor, arreglista y acordeonista mexicano Celso Piña, inundaron el Centro Histórico de la capital del estado para darle al renacido Festival Internacional de la Ciudad de Chihuahua una de sus mejores noches, no solo en calidad, sino también en cantidad de asistentes.
Los sonidos norteños, del ska, hasta el vallenato, del reggae, el rap y hasta el hip-hop, todos teniendo como reina madre al género de la cumbia, pusieron de manifiesto el arrastre del regiomontano desde su arribo a la escena musical en 1980.
‘‘El rebelde del acordeón‘‘ conocido y reconocido por temas como ‘‘La cumbia de la paz‘‘, ‘‘El tren‘‘, ‘‘Como el viento‘‘ mostró que aun las puede, además de seguir dejando en claro que la cumbia también es cultura, y sí la bailó en el ayer el Premio Nobel Gabriel García Márquez, pues con más ganas todos los demás.
‘‘Cumbia campanera’’,‘‘Macondo’’, las maravillosas ‘‘La piragua’’ y ‘‘Los caminos de la vida’’, además de una insuperable versión del clásico bolero de: Santiago ‘Chago’ Diaz ‘‘Aunque no sea conmigo’’.
La fabulosa fusión de ritmos tropicales lograda por Celso Piña, aunado a sus excelentes músicos dieron como resultado una noche más que redondita.
Sin dejar de mencionar que el artista aún sigue con los pies bien puestos en la tierra y aprovechó varios momentos –antes de subir y al bajar del escenario- para atender a algunos de sus fans y hasta tomarse la foto del recuerdo. Las vallas, no fueron impedimento. Punto, hasta aquí.