Entre precisiones y recuerdos celebra Casa Redonda sus 17 años

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Carlos Urquidi G. / especial

Chihuahua, Chih.- El Museo de Arte Contemporáneo Casa Redonda celebró el pasado martes su XVII aniversario de creación como tal.
El 12 de septiembre de 2000 el inmueble de forma semicircular, construido a finales del siglo XIX, que sirviera de taller de reparación de locomotoras del entonces Ferrocarril Central Mexicano cuya línea unía la Ciudad de México con Ciudad Juárez, se convirtió en un espacio para las expresiones artísticas.
Su creación se dio gracias a un esfuerzo en conjunto del gobierno estatal, la iniciativa privada chihuahuense y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Hoy, 17 años después, Casa Redonda es una realidad.
En la cálida celebración de aniversario se llevó a cabo el conversatorio, “Del acero a la vía del tren, un sueño realizado”, con la participación de expertos en la materia.
El arquitecto Luis Armendáriz Ledezma, ganador de la Medalla de Plata en la XIV Bienal de Arquitectura Mexicana por su intervención en los trabajos de rescate de la Quinta Carolina, abordó el tema de patrimonio y elementos arquitectónicos, ‘‘Estamos hablando de uno de los pocos edificios a nivel nacional que ha sobrevivido a la tendencia cada vez más usual de demoler el patrimonio edificado. No es extraño que en Chihuahua, donde el ferrocarril floreció a principios del siglo XX, donde el proyecto capitalista puso en una escala nacional a la ciudad que todavía exista mucho arraigo por este espacio, hay todavía muchas generaciones de ferrocarrileros y hay un sinfín de elementos que permiten el valor de este edificio en la memoria de todos’’.
Comprometido, Armendáriz Ledezma, comentó dos motivos de amor por Casa Redonda, “Hay dos rasgos que a mi me han unido a este edificio, el primero es lo complicado que ha sido gestionar recursos para un edificio que está donado en comodato al gobierno pero que sigue siendo propiedad de la administración del centro de convenciones, se ha querido dar continuidad al proyecto que hace muchos años emprendió la arquitecta Siqueiros y fue muy complicado para nosotros bajar recursos federales, precisamente por el tema de la propiedad, otro valor también es sin duda alguna, la defensa que se tuvo hace un par de años por el área de reserva que se vio amenazada por la voluntad de quienes decidieron transformar este espacio en un estacionamiento y ahí precisamente fue donde se midió de una manera el valor que tenía el edificio para la sociedad, porque la gente salió a defenderlo, con una protesta pacífica y esto al final concluyó en presión y de esta se conservó el área de reserva’’.
La charla continuó con la participación de la arquitecta Wendy Suárez, encargada de catalogar y documentar los tramos de vía existentes en la localidad y actualmente labora en la Sección de Monumentos Históricos del Centro INAH Chihuahua, “Estamos en un edificio emblemático de la comunicación, siempre nos dicen los bárbaros del norte, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos; todos esos dichos y todas esas realidades, que nos sitúan como pueblo de lucha, de esfuerzo contra las adversidades, el clima, pero las comunicaciones son las que marcaron la arquitectura de nuestra ciudad”.
Wendy Suárez mediante el uso de imágenes mostró el Chihuahua del ayer y del hoy, una ciudad en formación.
La directora del museo, Tita Delgado, quien ha sido la artífice de poner a Casa Redonda en un primer nivel, desde su gestión, dijo, ‘‘Es importante comentarles que Casa Redonda tiene un rostro, este rostro tiene un nombre y estos nombres son, Delia, Magaly, Aidé, Rosalía, Manuelita, Alfonso, César y Liz, es el equipo que día a día alza el vuelo para subirse a este tren de la vida’’.
Tita Delgado también ahondó en el tema, ‘‘La industria ferroviaria es un recurso material que explica el desarrollo del país en los siglos XIV y XX, la mayoría piensa que la historia acaba con la Revolución Mexicana, por eso la historia contemporánea es algo que aun nos cuesta trabajo procesar y valorar, poniendo en contexto esta cuestión de los valores patrimoniales ’’.
Maquinista de corazón, de padre ferrocarrilero, hoy jubilado de FERROMEX, Bernardino Bernal Rocha, mostró su simbólico archivo fotográfico, ‘‘Para mi es un orgullo estar aquí, 37 años en el tren, y me da mucha satisfacción haber empezado mi carrera precisamente aquí, en esta Casa Redonda’’.
Sus recuerdos se agolpan en su mente para dar paso a la siguiente conversadora, la pionera y gestora artífice del proyecto Casa Redonda, la arquitecta, restauradora, Ángela Siqueiros Falomir, ‘‘Lo que sí es un hecho es que me emociona estar aquí, esta es mi tierra y las raíces son profundas y al estar aquí se comenzaron a remover miles de imágenes, de recuerdos, empezaron a volar sensaciones y emociones’’.
Siqueiros Falomir conversa con todos en general, con ella misma, en particular ‘‘Estos 17 años son solo un principio de muchísimas historias detrás de este sitio. Me pregunto, ¿Cuántas huellas ha soportado este territorio aquí alrededor de Casa Redonda? Antes de la llegada de los españoles, me comentaron los vecinos, fue un asentamiento de los indios Conchos, y que justo alrededor de las riberas del Sacramento lo utilizaban para el entierro de sus muertos, también es un sitio muy privilegiado por la naturaleza, en un páramo, que se llamó muy árido y desértico, justo en este sitio se encuentran los ríos Sacramento y Chuviscar que dieron pie a la fundación de Chihuahua’’.
‘‘Cuántos encuentros y cuántas juntas se dan en estas proximidades’’.
Y dice, ‘‘El ferrocarril era ese lazo, ese proveer, ese mover tanto a personas como productos, de muchas diversas economías que se generaron en el estado de Chihuahua’’.
Continúa, ‘‘Y nuevamente otra extraña conjunción, justo en este sitio se da el encuentro de las dos grandes vías: La del Ferrocarril Central que unía El Paso con la Ciudad de México y la que se llamó, Ferrocarril Kansas City México, que pretendía unir Ojinaga con Topolobampo… Este hecho fue el detonante del crecimiento de la ciudad, se generan los barrios de Santo Niño y la Industrial, alrededor del núcleo ferrocarrilero, ‘‘Las ciudades como las personas viven permanentemente el cambio, tecnologías cambian con mayor rapidez y así fue como la magnífica Casa Redonda, un taller para las maquinas de vapor en su origen, fue cambiando su función’’.
Casa Redonda es hoy por hoy una realidad donde confluye el arte de altos vuelos, hoy, alberga la colección de arte moderno del Centro de Arte Contemporáneo, parte de la cual fue donada por doña Carmen Marín de Barreda; otra parte de su acervo fue obtenida mediante el programa ‘Pago en especie’ de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), otra más se obtuvo a través de las gestiones que con diversos artistas realizaron el fundador del mencionado Centro, el arquitecto Mario Arras Rodríguez, y la asociación civil del Museo de Arte Contemporáneo, aquella que iniciara con figuras chihuahuenses en un largo caminar para llegar a la celebración. Punto, hasta aquí.

Fotografía principal: Arturo Fernández