Muere Milos Forman, creador de la icónicas ‘‘Atrapado sin salida’’ y ‘‘Amadeus’’

 

agencias / especial

Connecticut , EU.- El director de cine Milos Forman, (Caslav, República Checa, 1932), conocido por su trabajo en las películas ganadores del Óscar ‘‘One Flew Over the Cuckoo’s Nest’’ (Alguien voló sobre el nido del cuco, 1975), llamada en español ‘‘Atrapado sin salida’’ y ‘‘Amadeus’’, falleció a los 86 años en su casa de Hartford (Connecticut) informó su esposa Martina, tras una corta enfermedad, “Murió tranquilamente el viernes, rodeado de su familia y amigos más cercanos”.
‘‘Atrapado sin salida’’, su primer gran éxito internacional, expone algunas de las ideas contestatarias del director, con el protagonista -Jack Nicholson- liderando una rebelión contra la institución psiquiátrica en la que fue confinado.
Ganó también dos Osos de Plata a la mejor dirección en el festival de Berlín por ‘‘El escándalo de Larry Flint’’ (1996) y ‘‘Man on the Moon’’ (1999) y el Gran Premio del Jurado en Cannes por ‘‘Juventud sin esperanza’’ (1971).
Forman lideró una generación de directores checoslovacos que en la primera mitad de los 60 convirtieron la cinematografía de ese país en una de las más pujantes del momento. El checo fue un cineasta especial, que reflejó la lucha del individuo contra la opresión del sistema y demostró que se podía trabajar desde dentro de Hollywood con un toque subversivo. Esa misma apuesta iconoclasta y con tonos satíricos contra el poder fue la que provocó su salida del país tras la invasión soviética de la antigua Checoslovaquia en 1968.
En 1984 consiguió otro éxito con ‘‘Amadeus’’: La historia de la envidia y de la secreta admiración que Antonio Salieri sentía por Mozart ganó ocho Óscar (su segunda estatuilla como director) y se convirtió en uno de los títulos más emblemáticos de aquellos años ochenta. En esa película había además un deseo cumplido: se filmó en su país natal –entonces Forman ya tenía la nacionalidad estadunidense– y pudo volver a su casa como un triunfador. En su biografía, ‘‘Turnaround: A Memoir’’ (1994), escribió que todo en la vida lo había ‘‘supeditado a ganar”, aunque a su manera.
Milos Forman tuvo muy claro su exilio, ‘‘Prefiero un país libre y atestado de mal gusto a un país refinado pero sin libertades’’, contaba. ‘‘La censura es el peor de los males. Viví bajo un régimen totalitario en el que existía la presión de la censura ideológica. Ahora vivo en un país en el que si existe alguna presión es la comercial. Sin duda, prefiero esta última, al menos en ella deciden miles de personas y no una sola’’. Él mismo sufrió en sus carnes varias dictaduras. Nacido en Caslav en 1932, tanto su madre, Anna Suabova, como el hombre que él pensaba era su padre, un maestro llamado Rudolf Forman, murieron asesinados por los nazis en campos de exterminio. Aunque se educó en el protestantismo, Forman a veces afirmaba ser medio judío.
En 2012 volvió a la pantalla grande, pero como actor. Encarnó el papel de un antiguo amante checo en la comedia ‘‘Las bien amadas’’ (“Les Bien-Aimés) junto a la diva francesa Catherine Deneuve y la hija de ésta, Chiara Mastroianni.

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