Los Tigres del Norte: crónica de 12 a 5…

Carlos Urquidi G.

Fotografías: Alberto Torres

Chihuahua, Chih.- La noche final del Palenque de la Feria de Santa Rita 2019 se vio marcada por el arrastre que tienen Los Tigres del Norte y por el aprovechamiento de los organizadores para vender boletos extras a diestra y siniestra, ya que nunca se habían visto invadidas todas las áreas.
Arriba y abajo, en todos los pasillos y hasta en las escaleras había gente con boleto pagado intentando disfrutar de las canciones de la emblemática banda de corridos mexicanos y crítica social.
El caos empezó desde la medianoche, atrás de la puerta de camerinos: la negociación entre la gente de la banda y los de gobernación se estancó por casi una hora, los primeros no querían firmar la carta compromiso y los segundos insistían.
Al final se otorgó el permiso para que cantaran “El jefe de jefes”, y no fue por la cantidad que alegan en Municipio, fue mucho menor. Un regalo, casi.
También uno de los enviados de gobernación pedía saber la hora en que se terminaría el espectáculo, pues según él, había un límite, la respuesta que recibió fue tajante, “ellos cantan, hasta que quieren y si la gente les pide más, pues cantan más”.
Tal parece que ese funcionario no se había parado por el Palenque, pues en toda la temporada nunca terminó antes de las dos de la mañana.
El pago extra por el horario oscilaba en 30 mil pesos (Alejandro Fernández sí los pagó), anoche, con 2 mil pesos quedó saldado ese rubro.
Detrás de la gigante puerta metálica el engrudo se estaba haciendo bolas pues la prensa ya se quejaba de la larga espera, “no es nuestra culpa, están con gobernación”, respondía una de las encargadas de dar acceso a prensa, aunque sí tuvo tiempo para dar acceso a una estación grupera que solo iba a tomarse fotos, no a trabajar, unos fans más.
El tiempo corría, el calor era insoportable ante el exceso de gente y la falta de aire acondicionado.
La agrupación que surgió en la escena musical en 1968 atendía a algunos fans especiales en el área de camerinos, dos jovencitos, en especial.
El reloj seguía su marcha, Hernán llegó a posar para la foto oficial, terminándose de vestir, “disculpen, ya estoy aquí”, dice mientras termina de abrocharse el cinturón.
La una de la mañana y la fiesta clásica de la música mexicana comenzó.
Los Tigres del Norte, Jorge Hernández, acordeón y vocalista; Hernán Hernández, bajo eléctrico y voz; Óscar Lara, batería; Eduardo Hernández, acordeón, saxofón, bajo sexto y voz y Luis Hernández en el bajo sexto y la voz, iniciaron su clásico espectáculo recorriendo todo el redondel, mientras al centro, Óscar y su batería, giraba y giraba.
Los Tigres del Norte con su inigualable estilo norteño, (eso de regional mexicano son ridiculeces), recibieron el más grande aplauso escuchado en toda la presente temporada de la “fiesta para todos”.
“Gracias Chihuahua, por esos aplausos”.
Y sí, cantaron de todo, todos sus éxitos, desde “El maestro” y hasta “Las mañanitas.
Y claro, las infaltables “La banda del carro rojo”, “Contrabando y traición” (Camelia la texana) y por supuesto, “Jefe de jefes”, realizando un leve cambio en su letra.
“Tenemos permiso de la jefa, la jefa de jefas”.
¿Quién es la jefa de jefas a la que se refirieron?
¿La palenquera o la alcaldesa?
Aquí debemos hacer un alto y aclarar que existe una gran diferencia entre los corridos y los narcocorridos, detalle que muchos aún no han entendido, sobre todo algunas autoridades.
El primero es un género surgido en el siglo XVIII y el segundo es un subgénero popularizado apenas unas cuantas décadas, entre otras grandes diferencias.
Regresando a la gran noche brindada por el grupo, rumbo al final, ya pasadas las cuatro de la mañana, tras algunas canciones más, la despedida es emotiva, ellos agradecen a Chihuahua y Chihuahua les aplaude.
Pero aún faltaba más, Jorge, el líder, decide que los que gusten se arrimen al redondel para tomarse la foto.
Tras más de dos horas de espectáculo, Don Óscar Lara, ya cansado, cede su emblemático lugar en la batería.
Alguien de su equipo les informa que ya está lista la camioneta que los llevará al hotel y la respuesta es directa: “Pues que se esperen o se vayan, no voy a negarles las fotos”.
El reloj marca las 4:40 am
Muchos se tomaron la foto. Afuera ya clareaba.
Así, Los Tigres del Norte demostraron su grandeza y que siendo hoy por hoy el grupo más exitoso de todos los tiempos en la música norteña. Y no, no piensan retirarse. Punto, hasta aquí.

Fotografía de portada: Los Tigres del Norte oficial

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Comments (2)

  1. Ana Avila

    Gran reseña, se agradece y dan ganas de no perderse la próxima presentación de ese gran grupo, que además son personas sencillas.

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