Arde el Amazonas: acusan a Bolsonaro de ‘crimen ambiental’ y responde con burlas

esucesos / especial / agencias

Brasil- Tras las imágenes captadas por los satélites de la NASA que muestran los colosales incendios forestales que arrasan desde hace ya casi 20 días la selva del Amazonas, conocida como “el pulmón del mundo” ya que sus árboles producen un 20% de la cantidad de oxígeno que hay en la atmósfera de la Tierra, lo que lo convierte en vital para frenar el cambio climático y las consecuencias del calentamiento global.
Los incendios crecieron un 38% este año, y siete de las ciudades con los incendios más dramáticos están en la lista de los más deforestados.
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, destituyó a Ricardo Osorio Galvao, director del estatal Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, por su sigla en portugués), órgano responsable por monitorear y divulgar los datos sobre deforestación en el país. Las cifras que divulgó antes de salir del INPE son preocupantes: La parte brasileña de la Amazonía ha perdido más de 3000 kilómetros cuadrados de área boscosa desde que Bolsonaro asumió el cargo en enero, lo que ha generado críticas internacionales.
El despido del funcionario fue bajo la acusación de fomentar una imagen pésima de Brasil en el exterior y con datos falsos, dijeron las autoridades brasileñas.
El investigador de la NASA, Santiago Gassó, publicó en Twitter que la superficie de América Latina cubierta por humo era de alrededor de 3.2 millones de kilómetros cuadrados.
Hasta el 20 de agosto, el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE) reportó un total de 72.843 incendios en Brasil, lo que representa un aumento de más del 80% en comparación con el mismo período de 2018.
El INPE, también dio a conocer que durante la última semana y se han afectado 68 zonas protegidas o reservas indígenas de la región amazónica.
Más de dos tercios de la Amazonia se encuentran en Brasil y los grupos ambientalistas culpan al gobierno del presidente Jair Bolsonaro por el aumento de la deforestación
Así, mientras el Amazonas arde, las agresivas políticas para la explotación comercial de la Amazonía siguen levantado polémicas y el presidente brasileño culpa a las Organizaciones no gubernamentales, ONGs, “Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos ‘oenegeros’ para llamar la atención contra mi persona, contra el Gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos”, declaró a periodistas.
Bolsonaro alega que su gobierno cortado el dinero público que iba para las ONGs con proyectos supuestamente volcados al cuidado del ecosistema, “de esa forma, ese personal está sintiendo la falta de dinero”.
Brasil registró entre enero y agosto 71.497 focos de incendios, el mayor número en los últimos siete años.
La ciudad de Sao Paulo quedó a oscuras la tarde del pasado lunes a causa de los incendios pese a que el “pulmón del planeta” se ubica a miles de kilómetros de allí.
El aumento de la deforestación en la Amazonía provocó que Alemania y Noruega anunciaran la semana pasada el congelamiento de ayudas destinadas a la preservación de la selva.
El gobierno noruego frenó el envío de 30 millones de dólares a Brasil y Alemania, ya había bloqueado el pasado 10 de agosto unos 35 millones de euros (unos 39 millones de dólares) de distintos programas, hasta tanto las cifras de deforestación volvieran a ser alentadoras, o al menos se estabilizaran.
Bolsonaro se burló de esas medidas a través de sus redes sociales, “que se quede con el dinero y reforeste Alemania”.
“Quienes deforestan y destruyen la Amazonía se sienten alentados por el discurso y las acciones del gobierno de Bolsonaro que, desde que asumió el cargo, ha hecho un verdadero desmantelamiento de la política ambiental del país”, señaló en un comunicado el vocero de la organización Greenpeace en Brasil, Danicley Aguiar.
Las políticas de Bolsonaro Bolsonaro prevén abrir las tierras indígenas protegidas por la constitución a la explotación minera y forestal, con la excusa de que los indígenas podrán vivir de esas regalías, también planea completar la construcción de Angra 3, una planta nuclear en la costa, entre las regiones de Sao Paulo y Río de Janeiro. La zona destinada para el proyecto es playa Itaorna, conocida por los deslizamientos de tierra que históricamente señalan la inestabilidad del suelo.
Esta planta se complementará con una gran represa hidroeléctrica en Belo Monte, sobre el río Xingú, que forma parte del complejo pluvial del Amazonas.

Así es el Amazonas

La cuenca del Amazonas, que abarca 7,4 millones de kilómetros cuadrados, cubre casi el 40% de América Latina y se extiende por nueve países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Alrededor del 60% está en Brasil.
La selva amazónica, de la cual 2,1 millones de kilómetros cuadrados son zonas protegidas, alberga un santuario de biodiversidad único en el mundo. Una cuarta parte de las especies de la Tierra se encuentran allí, es decir, 30.000 tipos de plantas, 2.500 especies de peces, 1.500 de aves, 500 de mamíferos, 550 de reptiles y 2,5 millones de insectos, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).
En los últimos 20 años, se han descubierto 2.200 nuevas especies de plantas y vertebrados.
La Amazonia contiene un tercio de los bosques primarios del mundo y, a través del río Amazonas y sus afluentes, proporciona el 20% del agua dulce no congelada de la Tierra.
El Amazonas es el río más grande del mundo y, según algunas versiones desde que se realizó una nueva investigación en 2007, es también el más largo, con una extensión de hasta 6.900 kilómetros.
El bosque actúa como un sumidero de carbono, absorbe más CO2 del que emite y libera oxígeno, además de almacenar de 90.000 a 140.000 millones de toneladas de CO2, lo que ayuda a regular el calentamiento global, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Pero la deforestación está reduciendo esta capacidad de absorción de CO2.
La Amazonia ha estado habitada durante al menos 11.000 años y hoy cuenta con 34 millones de personas, de las cuales dos tercios viven en ciudades.
Casi tres millones son indios que integran unas 420 tribus diferentes, de las cuales alrededor de 60 viven en total aislamiento, según la OTCA. Los indios del Amazonas hablan 86 lenguas y 650 dialectos.
La tribu amazónica más grande es la Tikuna, que cuenta con unos 40.000 miembros que viven en Brasil, Perú y Colombia, según la organización Survival International.

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