American Dirt/Tierra americana: La ‘narconovela’ que retrata a México como un infierno y pone los peores estereotipos a los migrantes

Salma, Oprah y Yalitza

Carlos Urquidi G.
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La novela “American Dirt” (Suciedad americana), lanzada en español como “Tierra americana”, (Flatiron Books, 2020) de la estadunidense Jeanine Cummins, lanzada bajo una impresionante y millonaria campaña publicitaria, se encuentra dentro de la polémica al ser criticado por escritores, activistas, críticos literarios, investigadores, quienes la tachan de racista, inexacta y llena de los peores estereotipos sobre los migrantes y sobre todo, de México.
Para el escritor, poeta y traductor méxico-estadounidense David Bowles, “la novela ‘American Dirt ’, de la estadounidense Jeanine Cummins, pinta a México como un infierno. Exactamente lo que Donald Trump piensa de él: un lugar lleno de personas analfabetas, locas y que se están matando entre sí. La autora busca no meter la política, nunca habla sobre la complicidad de Estados Unidos en la situación en México, que no es tan gacha (mala) como ella la quiere pintar”.
Hace dos días, la autora y la editorial fueron acusadas de apropiación cultural y de una falta total de sensibilidad. Y hoy (jueves 30), se canceló la gira promocional, aduciendo temores sobre la seguridad de la autora, “nos entristece que una obra de ficción que era bienintencionada haya llevado a tal rencor corrosivo”, dice en un comunicado el presidente y editor de Flatiron Books.
Agregando que, “Jeanine Cummins pasó cinco años de su vida este libro con la intención de poner luz sobre las tragedias que enfrentan los inmigrantes y desafortunadamente nuestras dudas acerca de la seguridad nos han llevado a la difícil decisión de cancelar la gira del libro”.
La publicidad mediática a favor del libro llegó de la mano y voz de la presentadora de televisión, productora, actriz y empresaria, Oprah Winfrey quien utilizando todo su poder, su ‘club de lectura de Winfrey’ y sus redes sociales lanza un mensaje que peca de simplista, “como muchos de nosotros, he leído artículos de periódicos y he visto noticias de televisión y he visto películas sobre la difícil situación de las familias que buscan una vida mejor, pero esta historia cambió la forma en que veo lo que significa ser un migrante”.
La visión que la autora da de México se ha ganado las críticas negativas. Así, la periodista de Los Ángeles Times, Esmeralda Bermúdez, cuya familia salió de El Salvador huyendo de la violencia, escribió una columna en su medio y en sus redes, destacando que, “Lo que sí veo: una industria del libro que está fuera de contacto –que rara vez apoya a los inmigrantes a contar nuestras propias historias–, ansiosa por ganar dinero de nuestro sufrimiento con una emoción barata y estereotípica”
Y es fuerte en sus palabras, “pensé que podría reconocer alguna parte de mi historia en el libro de Cummins, que sigue a una madre e hijo inmigrantes en su desgarrador escape al norte de México. Entonces leí el libro. Mi piel se erizó después de los primeros capítulos. No por el suspenso, aunque eso es probablemente lo único que esta narración hace bien, como una narconovela barata y emocionante. Todo, desafortunadamente, con los peores estereotipos, fijaciones e imprecisiones sobre los latinos”.
La escritora Myriam Gurba dice, “American Dirt es un libro Frankenstein, un espectáculo torpe y distorsionado, y mientras algunos críticos blancos comparan [a la autora] con Steinbeck, creo que una comparación más apropiada es -el rapero blanco- Vanilla Ice”.
El periodista y escritor cofundador del colectivo Dromómanos de proyectos periodísticos Pablo Ferri, Premio Nacional de periodismo 2013 en México, Premio Ortega y Gasset 2014, premio Pen México a la excelencia periodística 2015, Premio Sociedad Interamericana de Prensa 2015, escribió en su columna en el diario El País para resaltar el compendio de “estereotipos” y “errores” de la novela y lo que se ha dicho sobre ella.
Oprah Winfrey distribuyó el libro en formato digital a varias celebridades, entre ellas las mexicanas Yalitza Aparicio y Salma Hayek.
La protagonista de “Roma” escribió en su Twitter, “nada como arrancar el año con un nuevo libro para leer. Gracias a @oprahsbookclub por enviarme “American Dirt”. #ReadWithUs”, recibiendo cientos de comentarios por “caer en la trampa”.
Salma Hayek hizo lo mismo pero, inmediatamente reviró y disculpó públicamente, “ayer subí un mensaje sobre un libro, mismo que ya quité de mi Instagram. Quiero decirles que cuando Oprah me envió esta selección de su club de libros, me emocioné al leer en la descripción que trataba sobre una mujer mexicana y me apresuré a compartir mi emoción con ustedes. Confieso que no había leído el libro ni estaba consciente de la controversia que ha generado. Quiero agradecerles a todos ustedes que llamaron mi atención y me regañaron por no haber investigado bien lo que estaba recomendando. Eso significa que me conocen y me otorgaron el beneficio de la duda. Les pido una disculpa por hablar de algo sin haberlo experimentado o sin haberme informado mejor”.
El crítico del New York Times, Parul Sehgal, calificó a los personajes de la novela como “creaciones débiles”, con un lenguaje forzado e incluso absurdo, “da toda la impresión de ser la obra de un forastero”.
También en el NYT, la escritora estadunidense Lauren Groff, comentó, “está escrito para personas como yo, esos nativos de los Estados Unidos que están preocupados sobre lo que está sucediendo en nuestra frontera sur pero que nunca han sentido el temor y la desesperación de los migrantes en su propia piel”.
Del otro lado, los reconocidos Stephen King y John Grisham, la halagan.
La autora, escribe en el epílogo del libro, “deseaba que alguien un poco más moreno que yo lo hubiera escrito”.
Barbara VanDenburgh, de USA Today, escribió, “los personajes toman decisiones terribles que desafían la lógica para avanzar en la trama a lo largo del camino prescrito de un thriller”.
La polémica no solo estriba en la historia escrita, sino también en su autora quien ha tenido cientos de desaciertos en la promoción de su obra, ya que el año pasado, en una entrevista, se identificó como ‘Latinx’, (así con X) cuando en 2015 se describió como una mujer blanca, con una abuela puertorriqueña, asegurando que por su nombre, el color de su piel o su cabello nunca tendría obstáculos para lograr el éxito.
Jeanine Cummins, quien afirma que pasó mucho tiempo en México, publicó en mayo fotos de la promoción, sobresaliendo en ellas el uso de alambre de púas con flores hasta en los centros de mesa, lo que le echó más polémica, siendo la escritora puertorriqueña Lilliam Rivera, “es inquietante ver una cena editorial con centros de mesa de alambre de púas. Es la comercialización de este dolor marrón y negro”.
Cummins colmó el plato al decorarse las uñas con la portada de su libro.
Para el autor de más de veinte libros de cuentos y novelas, Premio Bellas Artes de Narrativa “Colima” 2013 por “Manda fuego”, Premio Nacional de Cuento Nezahualcóyotl 1996 por “El rey bajo el árbol florido”, Premio FILIJ de Dramaturgia 1997 por “El secreto de Gorco”, y el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí 2002 por “Éstos son los días entre muchos otros,” Alberto Chimal, escribió que el libro “está lleno de inexactitudes y falsedades sobre la vida en México, desde modismos regionales hasta datos sobre costumbres y cultura material, que sugieren una investigación descuidada y superficial (la escritora mexicana Edna Montes ha hecho una lista en español de muchos de estos errores, que incluyen, por supuesto, el apellido Quixano y el nombre Luca, no imposibles pero de ninguna manera comunes en México, como sugiere Cummins); no se escapa de ningún estereotipo de “lo mexicano”, incluyendo la mujer sexy y peligrosa, el criminal seductor o la heroína de melodrama tan inocente que parece estúpida: por ejemplo, al comienzo de la novela, Lydia coquetea con un cliente de su librería, atractivo, bigotón, de aspecto refinado…, que resulta ser el líder del cártel, y ella no se da cuenta a pesar de que su marido dedica su vida a investigarlo; tiene una redacción frecuentemente torpe, lo cual no es una ofensa contra la cultura mexicana o la experiencia mexicoamericana sino contra la lengua inglesa, y tal vez por mantenerse alejada de lecturas “politizadas”, o porque no desea complicar el entretenimiento de sus lectores potenciales, se queda muy, muy corta a la hora de examinar las causas de fondo, el contexto social y político, de las aventuras de sus personajes: los buenos son muy buenos, y los malos malísimos, pero sólo porque sí, porque México es un país salvaje y atrasado como por arte de magia, uniformemente, y desde siempre. Nunca se habla de la complejidad de la vida en diferentes regiones del país; nunca se menciona el papel de Estados Unidos como país consumidor de drogas y suministrador de armas a los cárteles; nunca se discute la corrupción ni el racismo al norte del Río Bravo”.
Las críticas crecen y un artículo en Los Angeles Times hace eco de ello: Se suponía que ‘American Dirt’ era un triunfo editorial. ¿Qué salió mal?
“American Dirt” / “Tierra americana” ocupa la cuarta posición en ventas en Amazon y en Google Books tiene apenas un 15 % de aceptación.

¿De qué trata el libro?

Lydia Quixano Pérez vive en Acapulco, México, donde lleva su librería. Tiene un hijo, Luca, el amor de su vida, y un maravilloso esposo que es periodista. Y aunque la vida en Acapulco comienza a agrietarse debido a los cárteles de la droga, su vida es confortable.
Un día llega un hombre a la librería y compra cuatro libros, entre los que se encuentran dos de las obras favoritas de Lydia, que piensa que nunca va a vender. Javier es erudito, encantador, aunque Lydia no lo sabe, es el jefe del nuevo cártel que se ha apoderado de la ciudad. Cuando se publica el revelador artículo sobre Javier que el esposo de Lydia escribe para el periódico local, sus vidas cambiarán para siempre.
Forzados a huir, Lydia y Luca, de ocho años, pronto se encuentran a kilómetros de su cómoda existencia. Transformados instantáneamente en migrantes, Lydia y Luca viajan en La Bestia, los trenes que se dirigen al norte hacia Estados Unidos, el único lugar donde Javier no podrá encontrarlos. Cuando se unen a las innumerables personas que intentan llegar al norte, Lydia pronto se da cuenta que todos huyen de algo. ¿Pero hacia qué huyen exactamente?

¿Quién diantres es Jeanine Cummins?

Cummins nació en Rota, España, donde su padre estaba destinado como miembro de la Marina de los EE. UU. Su madre era enfermera.
Pasó su infancia en Gaithersburg, Maryland y asistió a la Universidad de Towson , donde se especializó en inglés y comunicaciones. Después de la universidad, pasó dos años trabajando como camarera en Belfast, Irlanda, antes de regresar a los Estados Unidos en 1997 y comenzar a trabajar en Penguin en la ciudad de Nueva York. [Trabajó en la industria editorial durante 10 años antes de convertirse en autora a tiempo completo.
Es autora de las novelas “The Outside Boy” y “The Crooked Branch” y las memorias “A Rip in Heaven”. Ella vive en Nueva York con su esposo y sus dos hijos.
La abuela paterna de Cummins nació en Puerto Rico, y ella se identifica como blanca y latina Su esposo es de Irlanda y fue un inmigrante indocumentado en los Estados Unidos durante diez años, tienen dos hijas. La familia vive en Nueva York.

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Comment (1)

  1. Rafael H. Mojica

    Si obras de esta naturaleza se garantizan ante el lector por haber disfrutado de un espacio en el programa de Oprah Winfrey, es tiempo de de que a la señora Winfrey se le haga saber el impacto negativo que obras como AMERICAN DIRT producen para el pueblo y la cultura hispana asi como el disgusto con que su programa e industria publicitaria son recibidos en un publico informado.

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