Alicia Alonso: muere la última leyenda de la danza

¿Usted sabe en qué me pienso todas las mañanas al levantarme?..
En vivir. Me gusta mucho la vida, y creo que soy útil en la vida; eso me da un estímulo muy grande para seguir viviendo. Física y mentalmente, el ser humano tiene tendencia con los años a cansarse y a huir de la realidad; a querer descansar. ¡No! Todo aquel que tenga algo que ofrecer a los demás seres humanos no puede de ninguna manera descansar. Nos debemos a los demás.

esucesos / especial / agencias

La Habana, Cuba- la legendaria bailarina de danza clásica de Cuba, Alicia Alonso, murió hoy jueves en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) de La Habana, informó el Ballet Nacional de Cuba (BNC).
La reconocida como Prima Ballerina Assoluta tenía 98 años, fue una de las más reconocidas bailarinas de ballet y coreógrafas del mundo, cofundadora del además de participar en la fundación del American Ballet Theatre en Estados Unidos y recibió el Premio Nacional de Danza en Cuba y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, en España; el grado de Oficial de la Legión de Honor, que le otorgó en 2003 el entonces presidente de Francia, Jacques Chirac.
Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo nació en La Habana, Cuba el 21 de diciembre de 1920, hija de padres españoles, fue la más pequeña de cuatro hermanos y comenzó el aprendizaje de la danza a la edad de nueve años.
Inició sus estudios de ballet en la Sociedad Pro-Arte Musical en La Habana, con Nikolai Yavorsky y bailó en Cuba con el nombre de Alicia Martínez. Después de casarse con Fernando Alonso cuando tenía quince años, en Estados Unidos, cambió su apellido por el de Alonso.
En Nueva York estudió con Anatole Vilzak y Ludmilla Shollar en la escuela del American Ballet Theater y después con Vera Vólkova en Londres.
En 1948 fundó en La Habana, y junto a su marido, el Ballet Alicia Alonso, convertido posteriormente en Ballet Nacional de Cuba. Siguió bailando con el American Ballet Theatre y los Ballets Rusos de Montecarlo, hasta que en 1959 el Gobierno de Fidel Castro le dio a la compañía su apoyo oficial. Con los años, el Ballet Nacional de Cuba se convertiría en una de las compañías señeras del mundo del ballet, e incluso en los tiempos de mayor cerrazón de la isla fue capaz de viajar por todo el mundo, incluido Estados Unidos.
Alicia Alonso dedicó 75 años de su vida al ballet, prácticamente ciega la mayor parte de su vida, Alonso se mantuvo hasta el final de sus días al frente del Ballet Nacional de Cuba.
De singular rostro, expresivo perfil en punta y técnica dancística inigualable, con su personalidad carismática atrajo el amor, pero también el odio. Tuvo fama de mujer despiadadamente exigente y enemiga de aquellos que se cruzaban en sus decisiones.
“Arte, maestría y sufrimiento, las tres cosas que marcaron mi carrera”, dijo en una entrevista con The Associated Press a finales de la pasada década.
Durante su carrera cosechó toda clase de éxitos interpretando los papeles más destacados del repertorio clásico y romántico junto a los grandes de la coreografía mundial: Mijail Fokine, George Balanchine, Leonide Massine, Bronislava Nijinska, Antony Tudor, Jerome Robbins y Agnes de Mille.

Fotos: Ballet Nacional de Cuba

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