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Los Ángeles, Estados Unidos- Ayer viernes falleció la emblemática actriz mexicana Meche Carreño en un hospital de Estados Unidos a causa del cáncer de hígado. Tenía 74 años.

Meche Carreño se convirtió en un símbolo y mito erótico en el México de la represión y la censura durante las décadas de los sesenta y setenta no solo por su belleza sino también por su manera de aparecer en el cine.

María de las Mercedes Carreño Nava nació en Minatitlán, Veracruz el 15 de septiembre de 1947 fincó su carrera en papeles que exploraban la sexualidad femenina, con desnudos y tramas provocadoras, alcanzando la fama mundial por su papel en la cinta ‘La Choca’ (1974) bajo la dirección de Emilio ‘El Indio’ Fernández por el que ganó el Ariel a mejor coactuación femenina.

Actuó además en cintas como ‘Damiana y los hombres’ y ‘La vida cambia’ (1976).

La actriz también incursionó en la televisión como protagonista de la telenovela ‘Siempre habrá un mañana’ (1974) y compartió pantalla con Juan Gabriel en ‘El Noa Noa’ (1981) antes de retirarse de la actuación en definitiva a inicios de los ochenta, dejando en la cinta una inolvidable escena de baile al ritmo de la canción He venido a pedirte perdón.

Estudió en la Academia de Actuación de Andrés Soler, colaboró en un montaje teatral con Alejandro Jodorowsky, así como con Carlos Ancira en la obra ‘El hombre y su máscara’. En los sesenta, la actriz también logró hacer roles secundarios en algunas películas, y durante esa época conoció a su esposo el fotógrafo José Lorenzo Zakany, con quien fundaría su productora Uranio Films.

En la filmografía de Carreño resalta la obra realizada junto con el sensible cineasta Juan Manuel Torres, su pareja sentimental con quien protagonizó una serie de inteligentes relatos cuya temática eran las confesiones íntimas y aspiraciones sentimentales de los jóvenes del momento como lo muestran: ‘La otra virginidad’ (1974), ‘La vida cambia’ (1975), ‘El mar’ (1976) y ‘La mujer perfecta’ (1977) en las que polemiza sobre las hipocresías de una sociedad mojigata y reprimida en las que Carreño aparecía en situaciones fuertes y provocadoras.

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