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Ciudad Juárez, Chih.- El Grupo Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social denunció públicamente a la Fiscal Especializada para delitos contra Mujeres de Ciudad Juárez, Diana Esther Morales, por condicionar el avance de las investigaciones entorno al caso de Esmeralda Castillo Rincón, desaparecida desde hace 12 años, y decirle ala familia que “acepte que esta muerta” para que su carpeta pueda ser tratada como feminicidio pese a que no hay ninguna prueba científica sobre esa supuesta muerte y para afirmar que Esmeralda, “obvio que estaba muerta”. 

La actitud de la recién nombrada funcionaria fue reprochada por el padre de la jovencita desaparecida, José Luis Castillo, exigiéndole, “si usted dice que está muerta y que la tengo que aceptar así nada más dígame ¿cómo murió?, ¿cuál fue la causa y modo de su muerte?, y ¿dónde están todos sus otros restos?”. 

Al reclamo se unió el hermano de Esmeralda, “a usted la acaban de nombrar y aunque es una funcionaria nueva la respuesta y burla de esta Fiscalía siempre ha sido la misma, no sé cuánto estará en este cargo pero nosotros llevamos 12 años buscando a Esmeralda y vamos a seguir el tiempo que sea necesario, con su ayuda o sin ella”.  

Como parte de las acciones de seguimiento impulsadas entorno a la desaparición de Esmeralda, la familia Castillo Rincón y el Grupo Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, que funge como representante legal, sostuvieron el pasado viernes una reunión con la Fiscal Diana Esther Morales, con el fin de proponerle un nuevo esquema de investigación ya que actualmente el caso, “se continúa analizando como un caso individual y aislado pese a que el único de sus restos óseos encontrado, un supuesto fragmento de la tibia, fue localizado según las propias autoridades de la Fiscalía en la zona conocida como Arroyo del Navajo; sin embargo, el personal de la Fiscalía de la anterior administración se había negado sistemáticamente a incorporar la información de contexto y de análisis criminal de los otros asuntos del ‘Arroyo’ a la carpeta de investigación de Castillo Rincón, sin justificación alguna, pese a haberlo solicitado formalmente hace más de dos años”. 

Ante la propuesta de generar un intercambio de información entre ambos casos la Fiscal titular de la Fiscalía Especializada para delitos contra Mujeres de Ciudad Juárez, FEM,  señaló que, “que ‘no tiene sentido seguir con el caso en desaparición, pues es obvio que Esmeralda está muerta”. 

Afirmando que la única opción para integrar toda la información generada de forma contextual y analítica en el caso de ‘Arroyo del Navajo’ era, “que la familia acepte que está muerta y con eso ya”.

Los abogados del Grupo Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social le hicieron saber a la Fiscal Diana Esther Morales que, sus afirmaciones (irresponsables) y su condicionamiento sobre la investigación de la desaparición de Esmeralda Castillo van, “en contra de los estándares internacionales en materia de desaparición forzada de personas, que obligan a las autoridades a una mayor intervención cuando se trata de niñas y mujeres”.

Además de que no existe una lógica y razonamiento jurídico para sustentar que, “una investigación por feminicidio sí incluya el contexto histórico y criminal del momento y lugar donde ocurrió el hecho, mientras que cuando se trata de una desaparición, la investigación sea individualizada y descontextualizada”.

Ante lo expuesto por los abogados y su decisión de no continuar con la reunión, la Fiscal  Diana Esther Morales les respondió fríamente que, “entonces actúen conforme a derecho y presenten los recursos que consideren”.

ESMERALDA CASTILLO RINCÓN, de 14 años, desapareció el 19 de mayo de 2009 en Ciudad Juárez, Chihuahua. 

A partir del primer día su desaparición, su padre José Luis Castillo y su madre Martha Rincón emprendieron acciones de búsqueda, pues habían recibido información de que podía estar siendo víctima de trata de personas.

Desde el momento que su padre denunció la desaparición, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, fue omisa en realizar acciones de búsqueda e investigación eficientes para dar con su paradero, ante ello ello, su familia comenzó a buscarla por sus propios medios.

En 2012, siguiendo la búsqueda, la familia se trasladó al entonces Distrito Federal y realizó recorridos en la zona de la Merced y otros puntos donde se identificó que hay víctimas de trata.

En 2013, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó que había encontrado unos fragmentos de tibia en el Arroyo del Navajo —desierto de Juárez—, y que correspondían a la menor Esmeralda Castillo Rincón, sin embargo, fue omisa en explicar las razones que sustentaban dicha afirmación. 

Ante el hecho de que la Fiscalía no encontró más restos de la menor, ni ofreció las pruebas que sustentan su hipótesis de que Esmeralda está muerta y obviando la posibilidad de que una persona puede vivir sin una tibia, el Grupo de Acción y la familia de Esmeralda seguimos exigiendo a la Fiscalía de Chihuahua el esclarecimiento de los hechos ocurridos y su búsqueda.

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