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Hugo Maguey / Rafael Paz / Gaceta UNAM

México- Las redes sociales, en especial Facebook, su mensajero y Whatsapp se han vuelto parte muy importante en el día a día en las relaciones interpersonales, en la economía de los países y hasta en la vida democrática de las naciones, sin que quizá nos hubiéramos percatado de ello, señala el maestro en Comunicación e Innovación Tecnológica y académico de la UNAM, Rubén Darío Vázquez.

Por su parte, el investigador del Centro de Ciencias de la Complejidad, Carlos Gershenson,  comenta que la tecnología y los algoritmos que utilizan estas empresas, están diseñados para atrapar la atención de los usuarios, “es una competencia de muchas compañías que se dedican a capturar la atención, lo mismo que YouTube, Netflix, Amazon o TikTok, que tratan de mantenernos en sus plataformas”.

Para Gershenson, esta sofisticación es nueva, estimulan nuestro cerebro con recompensas de manera personalizada, por lo que para algunos son memes, para otros, videos chistosos, para unos más, fotos de mujeres u hombres, “si uno no tiene la consciencia o el límite propio, es fácil quedarse horas en una plataforma y no hacer otras actividades”, apunta.

“Se cayó un servicio y no sabíamos qué hacer, fue como cuando se cae el banco, si no lo hacemos en la app, lo hacemos en la sucursal, pero esta caída nos hizo entender que tenemos cierta dependencia con el entretenimiento, con la comunicación, con los negocios y con la información”, dice Rubén Darío Vázquez.

Más opciones

A principios de 2021, muchos usuarios descargaron otras opciones de mensajeros por Internet, como Telegram, WeChat, o Line, debido a los cambios en los términos de servicio de Whatsapp, lo que hizo a muchos darse cuenta que había más alternativas además de las más populares.

“En Estados Unidos y en ciertos lugares del mundo se usa más el SMS, FaceTime, u otros –comenta Rubén Darío–; si nosotros revisamos los más usados, los tres o cuatro primeros son de Facebook, Whatsapp, Messenger, lo que nos indica un dominio absoluto”.

Esto nos habla de cómo se está dominando el mercado. Justo ahora hay juicios que se le están siguiendo a Facebook para ver si incurre en prácticas monopólicas o no. Esto nos muestra cómo de manera muy rápida prácticamente la mitad del mundo puede quedarse sin telecomunicaciones por el colapso de una empresa.

“Es muy grave porque esto tendría que ayudarnos a entender que el hecho de depositar tanta confianza y actividades del día a día en una sola empresa, no es tan positivo como estábamos pensando, de hecho no teníamos idea del poder que le estamos otorgando a esta empresa; por eso se requiere regular al respecto y lograr que nos protejamos como usuarios y al sistema económico mundial”, menciona el académico de la FES Aragón.

Regulación internacional

Para Carlos Gershenson la caída fue una buena oportunidad para desconectarnos, pero siempre habrá una compañía que quiera ocupar el lugar de la que se cae, “supongamos que en los próximos meses, de alguna manera, Facebook e Instagram sean regulados y empiezan a ser más transparentes con sus usuarios. Hay muchas otras plataformas que caen en la misma categoría, pero hasta el momento no tienen tantos usuarios, sería valioso que hubiese un esfuerzo internacional para regular estas compañías que son transnacionales”.

En tanto, Rubén Darío Vázquez concuerda en que es importante que Facebook aclare qué pasó, sobretodo por el tamaño en el ámbito mundial, porque interfiere con la economía, la política, el entretenimiento, con las relaciones sociales, y por ello es fundamental que sepamos qué pasó. Nosotros podríamos tomar medidas cuando ocurra algo similar, o evitarlo desde antes y saber si continuamos o no en la plataforma.

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